Con 83 años, y casi 60 de sacerdote, falleció monseñor Armando Jorge Levoratti, comprometido formador de curas y reconocido por su obra pastoral en parroquias de la Región.
Había nacido en esta ciudad, el 31 de enero de 1933. Fue ordenado sacerdote, en Roma, el 3 de marzo de 1957, por el entonces secretario de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades, el luego cardenal Carlo Confalonieri. Dueño de una sólida formación, cursó estudios en el Seminario de La Plata, en la Universidad Gregoriana, en el Pontificio Colegio Pío Latino Americano, en el Pontificio Instituto Bíblico, y en el Pontificio Instituto Oriental, de Roma; en el Instituto Oriental de la Universidad de Chicago y en la Universidad Nacional de La Plata.
De dilatada trayectoria educativa, fue, desde 1960, profesor de Sagrada Escritura en el Seminario Mayor de La Plata. Y desde 1987, por nombramiento del entonces arzobispo platense, monseñor Antonio Quarracino, ejerció como vicerrector del establecimiento de formación sacerdotal.
Asimismo, fue profesor extraordinario invitado al departamento de Sagrada Escritura de la facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina; dictó clases sobre Hermenéutica Bíblica; y colaboró en el curso de Exégesis de Antiguo Testamento.
Entre 1984 y 1998 dirigió la Revista Bíblica Argentina; integró el equipo coordinador del Comentario Bíblico Internacional; fue asesor honorario de las Sociedades Bíblicas Unidas; y miembro de la Comisión Fe y Cultura de la Conferencia Episcopal Argentina.
Una de sus contribuciones más notables fue la traducción de la Biblia, de los originales hebreo y griego, junto con monseñor Alfredo Trusso. Nació, así, la versión argentina de la Biblia, luego de más de veinte años de arduo y tenaz trabajo.
También, desde mediados de los ´80, cumplió tareas en la vida parroquial, primero en Nuestra Señora del Santísimo Rosario, de El Dique, Ensenada; y luego en la iglesia del Seminario, Nuestra Señora de la Piedad.
El 11 de julio de 1986 el papa San Juan Pablo II lo incorporó a la Familia Pontificia, otorgándole el título de Prelado de Honor de Su Santidad y el tratamiento de monseñor.
En septiembre de 2015, en el marco del Mes de la Biblia, cuando su salud comenzaba a deteriorarse, fue homenajeado en la Catedral de La Plata con la presentación de la nueva versión de la llamada Biblia Argentina (el Libro del Pueblo de Dios), dirigida por él y enriquecida con nuevos comentarios y estudios. Tuvo, entonces, en un encuentro que contó con la participación de numerosos sacerdotes, religiosas, seminaristas y fieles, expresiones de reconocimiento a la obra y su autor el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer.
Tras una misa de cuerpo presente, sus restos fueron sepultados en el panteón del Clero del Cementerio de La Plata.
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