Si bien se lo ofrece como un supuesto método de inversión que promete un retorno de hasta un 800%, lo cierto es que se trata de un engaño que por estos días circula en las redes sociales y que ya logró desilusionar a varios. Con una estructura piramidal en el que uno debe poner dinero y, a la vez, conseguir aportantes que hagan lo propio, la nueva versión del embuste se llama “Flor de la Abundancia” y promete un rápido y elevado retorno a cambio de un aporte inicial. Ante la escalada de casos que se registraron en las redes, la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) salió a advertir sobre el engaño y a brindar información que ayude a prevenir fraudes y abusos.
el engaño
La estafa se reproduce de boca en boca entre conocidos, ya que la confianza es central para la conformación de la estructura que se presenta como una flor o como un telar. La propuesta es entregar una suma de dinero -entre 2.000 y 18.000 pesos- a quien está en el centro de la flor, para luego ir escalando niveles hasta llegar ser quien recibe el dinero de los nuevos aportantes. La estructura consta de cuatro niveles: un “agua”, que es el centro de la flor y quien recibe el dinero; dos “tierra”, que son los dos pétalos que rodean el centro; cuatro “aires”, que son los pétalos que rodean a las “tierras” y que tienen la tarea de conseguir cada uno dos aportantes, que se convertirán en los ocho fuegos. Una vez que el agua (el centro de la flor) recibe el dinero de los ocho fuegos, se retira y el esquema se divide en dos nuevas estructuras donde cada uno de los “tierra” se convertirá en el centro de una nueva flor ocupando el lugar de “agua”.
“El dinero ingresado no se destina a ninguna actividad que de por sí produzca utilidades, por lo que la posibilidad de obtener la ganancia prometida depende exclusivamente del ingreso de nuevos participantes,“ advirtió la Procelac. Mientras se crean nuevos grupos, se necesitan cada vez más personas para completarlos y que la rueda sea así redituable. Es decir, que el sistema requiere de la inclusión indefinida de nuevos miembros, algo que aumenta las chances de que el mecanismo se quiebre y se produzcan pérdidas.
Se ingresa con 2 ó 3 mil pesos y, apelando en muchos casos a un misticismo new age, la persona que dio el dinero inicial es agregada a un grupo de Whatsapp donde están todos los miembros del telar o la flor.
En un audio de Whatsapp difundido en los últimos días se puede escuchar a un “agua” tranquilizando al resto: “busqué en Google y todo lo que apareció era horrible, leí que era un fraude (...) a pesar de leer esta información (...) decidí dar mi sí comprometido a partir de encontrarme con mi corazón”. Y continúa: “la ciencia del mandala no es una matemática lineal racional masculina, sino de la física cuántica, es decir, de lo que no se ve, de lo que crea a nivel celular el crecimiento exponencial”.
Quienes participan de las estructuras utilizan exactamente las misma palabras: “No importa si no completo el telar, el dinero es energía, y el universo te lo devuelve”, dice un “fuego” que no quiere dar más precisiones porque “para poder comprender, hay que creer”.
Desde el plano económico, en tanto, Carlos Maslatón, abogado especializado en finanzas y mercado, se preguntó: “¿cómo alguien puede suponer que a través de un mecanismo de personas que se van transmitiendo mutuamente dinero sin ninguna contraprestación, sino como fin en sí, puede aparecer una riqueza que pueda ser compartida para todos?”.
Según el especialista, “este esquema es una pirámide, hay un desplazamiento de patrimonio líquido (dinero), en base a un engaño, es una defraudación financiera; ahora no todos los que participan lo entienden, por lo tanto es difícil establecer responsabilidades penales”.
De cualquier modo, autoridades de la Procelac explicaron ayer que, en caso de recibir una propuesta de este tipo o ser víctima de una estafa, es posible realizar una denuncia penal en las dependencias del Ministerio Público Fiscal de la Nación.
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