La inseguridad que se vive en diversas zonas de nuestra ciudad no se toma descanso ni siquiera de madrugada.
Por lo general, los comercios elegidos por los delincuentes para robar en ese horario suelen ser estaciones de servicio y kioscos, donde actúan casi siempre a mano armada y escapan con la recaudación en unos pocos minutos.
Pero otros ladrones prefieren atacar en locales que están cerrados, muchas veces sin tener en cuenta que los negocios pueden estar protegidos con alarmas, cortinas metálicas o rejas.
Con esa modalidad actuaron ayer a la madrugada en dos comercios platenses. Uno de esos locales es la pollajería ubicada en la esquina de 3 y 61.
Con las sombras de la noche y los vecinos durmiendo, los ladrones primero violentaron una persiana metálica para conseguir instantes después acceder al interior del negocio.
Una vez en el salón principal, sin que nadie lo advirtiera, fueron directamente al sector donde se hallaba la caja registradora, de donde sustrajeron una cantidad de dinero que no trascendió.
Luego escaparon, se presume que a bordo de una moto o de un auto en el que los esperarían sus cómplices, y huyeron a toda velocidad antes de que alguien pudiera avisar a la Policía.
Cuando los dueños llegaron no pudieron hacer otra cosa más que contabilizar las pérdidas.
EN UNA PIZZERIA DEL CENTRO
Sin que pudiera establecerse si fue antes o después del hecho en la pollajería, también durante la madrugada de ayer se produjo un escruche en una pizzería del radio céntrico.
Voceros policiales reconocieron que este caso de inseguridad tuvo como damnificado al propietario de un comercio ubicado en la esquina de 10 y 55.
Fue un llamado al 911 el que puso en conocimiento de efectivos policiales del Comando de Patrulla y de la comisaría Primera sobre ruidos extraños en ese local.
Una vez allí, los policías comprobaron que los ladrones habían forzado la puerta de entrada y destrozado uno de los vidrios. Además de causar esos daños, se llevaron el dinero que encontraron.
SUSCRIBITE a esta promo especial