Tamara Guzman.
A pesar de que durante el embarazó pensó seriamente en dejar de estudiar, una vez que nació Mía la madre supo que no podía aflojar. “Lo decidimos con el papá -cuenta Tamara-. Él tiene 17 años y estudia a la noche, y los dos queremos recibirnos para darle lo mejor a nuestra hija”.
SUSCRIBITE a esta promo especial