Un nuevo e inquietante informe acerca de la hipertensión arterial, considerada junto a la obesidad como los factores de riesgo a padecer una enfermedad cardiovascular que más crecieron en los últimos años, fue la conclusión científica presentada en el 42° Congreso Argentino de Cardiología que se desarrolló en la ciudad de Córdoba. Según ella, casi cuatro de cada diez argentinos que tienen hipertensión no lo saben. El informe destaca asimismo que en los últimos siete años creció un 8,5 por ciento la incidencia de este trastorno entre los argentinos.
El estudio médico, que incluyó a casi seis mil personas, también demuestra que el 36,3 por ciento de los argentinos mayores de 18 años padece hipertensión arterial y que, llamativamente, casi el 40 por ciento de los individuos con esta patología desconocía su condición y, entre quienes lo sabían, sólo uno de cada cuatro tenía su presión controlada.
Tal como se indicó en el encuentro, los valores consignados han empeorado respecto de los arrojados por el primer relevamiento, llevado a cabo entre los años 2008 y 2009.
Las fuentes médicas que realizaron el estudio pusieron de relieve, además, que la hipertensión es el factor de riesgo más importante relacionado con el desarrollo de eventos cardiovasculares, como ataque cerebral e infarto agudo de miocardio.
Los especialistas también destacaron que la hipertensión es una enfermedad crónica en la que la sangre circula por las arterias con más fuerza que la normal, lo que lesiona tanto al corazón como a estos vasos sanguíneos, tal como surgió del mencionado estudio que fue una de las principales investigaciones presentadas durante el congreso médico.
Uno de los profesionales participantes destacó que la hipertensión es un enemigo que debe ser combatido. Como primera medida, prescribió, es fundamental que ese alto porcentaje de pacientes hipertensos que no conocen que tienen esta patología sean diagnosticados y controlados; esto se logra mediante la concientización y la consulta al especialista. Como se sabe, según sondeos anteriores, la Argentina ocupa el segundo lugar en la lista de países americanos con mayor prevalencia de hipertensión arterial.
A su vez, otras fuentes médicas definieron a la enfermedad cardiovascular como un “gran asesino”, que es responsable del 80 por ciento de las muertes en los países de medianos y bajos ingresos, enfatizándose en que, cuando se combinan dos o más factores de esta enfermedad, el riesgo es mayor, por lo que se subrayó acerca de la necesidad de cambiar hábitos de vida que ayuden a mantener los tratamientos farmacológicos que mantengan niveles estables de presión y, desde luego, a bajar los sobrepesos. Indican los estudios médicos que, además del necesario control médico, atacar el sedentarismo y el tabaquismo, como asi también establecer una dieta equilibrada, reduce notoriamente los riesgos que presenta la enfermedad.
Está claro que hacen falta campañas de concientización que debieran inducir a la población a adquirir hábitos de vida sana. Sobre esa base, con programas de no muy compleja instrumentación y profundizándose las políticas preventivas, podrían obtenerse resultados beneficiosos para mejorar los niveles sanitarios, hoy deficientes para enfrentar enfermedades de tanta incidencia social como son la hipertensión y la obesidad.
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