Los alumnos y docentes de la Escuela Secundaria 45, de Altos de San Lorenzo, regresarán hoy a clases tras la suspensión de actividades que se impuso la semana pasada por los casos de inseguridad que sufrieron integrantes de esa comunidad educativa.
El jueves al mediodía, un grupo de docentes y autoridades de la Secundaria 23 bis y 85 decidieron suspender las clases ante los reiterados hechos de inseguridad que sufren alumnos y profesores-
La situación se presentó en la Jefatura Distrital en busca de soluciones. Pero se fueron con las manos vacías, según iuno de los dirigentes de Suteba La Plata.
Según se pudo saber, hasta el momento se iniciaron actuaciones administrativas, pero no hubo propuestas concretas para solucionar la problemática que agobia a los estudiantes y docentes del colegio.
También trascendió que surgió la posibilidad de coordinar alguna actividad con el Municipio”, según informaron allegados a las conversaciones que se mantuvieron entre la comunidad educativa y la jefatura de inspectores distrital.
Los profesores y directivos reclaman que “se aborde tanto la cuestión de la inseguridad como la vulnerabilidad de los chicos del barrio”. La agresión física de una joven del barrio ajena al colegio a una preceptora, generó la suspensión de actividades el jueves pasado. La vicedirectora y docentes hicieron la denuncia en la UFI Nº 1, donde les dijeron que asignarían un patrullero especialmente a la zona.
Además se indicó que hoy evaluarán en la escuela si las actividades se retomarán o volverán a suspenderse, por lo cual hay una fuerte incertidumbre sobre lo que ocurrirá en esta jornada en el colegio de Altos de San Lorenzo.
Una menor ajena a la escuela y supuestamente drogada intentó ingresar a media mañana del jueves en la Secundaria 45 y ante la negativa de una preceptora la agredió físicamente y la amenazó: “Cuando salgas te mato”. Atravesada por un estado de inseguridad cotidiano desde hace largo tiempo, la comunidad educativa decidió tras el hecho de la víspera “suspender las clases hasta que se garantice la integridad física de alumnos y profesores”.
Desde que se inauguró el edificio de 23 bis y 85, a mediados del 2015, “hubo hechos delictivos, aunque aislados y sobre todo en el turno noche. Pero este año todo empeoró. Comenzaron a registrarse episodios a cualquier hora del día y mucho más violentos. Y en los dos últimos meses se tornó desesperante”, contó un integrantede la comunidad educativa.
SUSCRIBITE a esta promo especial