Junto a Brochero fueron canonizados también ayer los beatos italianos Ludovico Pavoni y Alfonso Maria Fusco, el obispo español Manuel González García, los franceses Salomón Leclercq y Elisabeth de la Santísima Trinidad, y el niño mártir mexicano José Sánchez del Río.
“Que el ejemplo y la intercesión de estos luminosos testimonios sostengan el esfuerzo de cada uno en sus respectivos ámbitos de trabajo y de servicio, por el bien de la Iglesia y de la comunidad civil”, dijo Francisco en referencia a los nuevos santos en un breve Angelus tras la canonización.
Brochero fue canonizado luego de que la Congregación para las Causas de los Santos certificara los milagros que se le atribuyen al cura gaucho en los casos de Nicolás Flores, un chico de 11 meses que había quedado al borde de la muerte tras sufrir un severo accidente de tránsito; y de Camila Brusotti, una nena que se recuperó de lesiones que la habían dejado al borde de la muerte.
Así, Brochero se convirtió en el primer santo “100%” argentino, ya que el primer santo oficializado por el Vaticano nacido en Argentina fue San Héctor Valdivielso Sáez, quien sólo vivió en el país hasta los 4 años.
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