La producción de las pymes industriales retrocedió 6,4% en agosto último frente a igual mes del año pasado, y sumó su undécima caída consecutiva, de acuerdo con un informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Según ese trabajo, en la comparación con julio de este año, la actividad de las pymes creció 7,1%, pero en los ocho meses ya transcurridos de 2016, acumuló un retroceso anual de 5,1%.
INVERSION
En ese contexto, “los planes de inversión no repuntaron, aunque creció levemente la cantidad de industrias que comenzaron a evaluar la posibilidad de invertir”, evaluó CAME, por medio de la Encuesta Mensual Industrial, realizada entre 250 empresas pyme del país
La entidad empresaria indicó que “si bien agosto fue otro mes malo para la actividad manufacturera, los empresarios industriales comienzan a percibir que la caída podría haber encontrado su piso”. “Si bien el retroceso anual de agosto fue fuerte, se está comparando contra un mes relativamente bueno, como fue agosto de 2015, donde la actividad industrial mostró cierto repunte. A su vez, el 22% de las industrias relevadas señala que aunque sea mínimamente, hubo más movimiento en el mercado”, añadió.
De los 11 rubros relevados por CAME en agosto, 10 tuvieron caídas anuales (la excepción fue productos de caucho y plástico). De todos modos, hubo más empresas en baja que en julio, aunque las caídas fueron menos profundas.
POCAS MEJORAS
Sólo el 17,2% de las industrias finalizaron con crecimiento anual (en julio esa proporción fue de 17,7%), el 73,2% terminó con caídas en su producción (en julio, el 69,6% acabó en baja y en junio, el 66%); el resto, sin cambios, puntualizó el informe.
Además, el informe señaló que, en promedio, las empresas declararon una suba mensual de 5,5% en sus costos de producción y de 1,1% en los precios de venta.
CAME detalló, asimismo, que por segundo mes consecutivo, el traslado a precios de los mayores costos “rondó sólo el 20% frente a las dificultades que tienen las empresas para ajustar precios en un mercado en baja”. Así, casi el 75% de las industrias que tuvieron subas de costos no modificaron sus precios de venta.
Para los próximos seis meses, las expectativas tuvieron una leve mejora: subió de 30,4% a 34,8% el porcentaje de industriales que espera que la actividad de su empresa se recupere, y cayó de 17,7% a 12% la proporción que cree que la caída se profundizará, resaltó el relevamiento.
En tanto, se mantuvo en 46.8% quienes esperan que la actividad se mantenga y ascendió a 6,4% quienes dicen desconocer la tendencia que viene, según la investigación.
Sobre los planes de inversión, en agosto creció a 17,6% la cantidad de firmas que están evaluando esa posibilidad, aunque el 65,6% aún no tiene planes para los próximos meses, destacó CAME.
Además la entidad que agrupa a la mediana emprea advierten que para ganar competitividad se necesitan bajas en cargas tributarias.
EL MAYOR IMPACTO
De esta forma, las pequeñas y medianas empresas fueron, si se quiere, aquellas que sufrieron el mayor impacto en términos de nivel actividad y caída de ventas desde el cambio del escenario económico planteado a partir de la devaluación del peso, el incremento de tarifas de servicios públicos y el recrudecimiento de la inflación en lo que va del año.
Algunas estimaciones indican que se contrajo el nivel de ocupación en casi todas las industrias y siete de cada diez pymes industriales vieron caer su rentabilidad en los últimos meses.
Es el resultado de una caída de ventas -en el mercado interno y en la exportación- combinada con fuerte incremento de insumos, tarifas, costos salariales y presión impositiva, a los que hay que añadir también la competencia que supone el mayor ingreso de productos importados, en algunos sectores.
El sólido retroceso de la demanda de Brasil, con efecto en todo el entramado industrial, y las dificultades de acceso a financiamiento terminan por configurar un mapa complejo para el sector industrial pyme, el mayor generador de empleo, dicen los analistas.
“En el sector industrial pyme la caída de ventas oscila entre 5% y 6% según la fuente considerada, con sectores muy complicados como el autopartista, cuya merma supera el 40% respecto a 2015”, asegura Marcos Cohen Arazi, economista de IeralPyme y agrega que las pymes constructoras, por su parte, acumulan una baja de 11%.
Cohen Arazi recuerda que a comienzos de este año, las expectativas pyme para 2016 en ventas eran positivas, algo optimistas en materia de rentabilidad y se anticipaba un movimiento muy moderado en las inversiones productivas, con estabilidad a nivel de personal. No obstante, aclara, “la caída en el consumo ha desarmado esas expectativas y una recuperación general no es visible a corto plazo”.
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