Se vienen los días de calor luego de un otoño e invierno más crudo de lo habitual. Por eso ya en muchos hogares se está pensando en cómo ganarle a las altas temperaturas de cada verano. Y para ello la tecnología aporta equipos cada vez más sofisticados que permiten disfrutar de una temperatura óptima, sin por ello no cuidar el medio ambiente, reducir los gastos de energía y, sobre todo, cuidar la economía familiar.
Hay que tener siempre presente que se debe fijar el termostato del equipo a no menos de 25°C. Se calcula, que cada grado que se baje en el termostato, el consumo aumenta un poco menos que un 10%.
A la hora de dormir hay que desechar la costumbre de dormir muy tapados en pleno verano, con el equipo a muy baja temperatura. Hoy, la mayoría de los equipos cuentan con la función dormir, la misma sube la temperatura a mantener por el equipo a medida que transcurre la noche. Al acostarse, el cuerpo debe perder el calor que produce durante el día, pero paulatinamente baja hasta llegar al “metabolismo basal” (mínimo, durante el descanso) y con ello el calor necesario que se debe perder. Esta particularidad hace que la temperatura del ambiente pueda aumentarse con el transcurso de la noche sin perder confort y sin necesidad del uso de colchas o frazadas.
No se debe encender el equipo, colocando el termostato al mínimo, ya que el enfriamiento no se producirá en menos tiempo. Lo que es posible que suceda, es que se olvide que se puso tan bajo hasta que se sienta el frío en el ambiente y el desperdicio de energía innecesaria ya sea irremediable. Hoy los equipos cuentan con la función “power” que aumenta la velocidad del ventilador para enfriamiento rápido pero que automáticamente se desconecta transcurrido un lapso de tiempo.
Cuando se utiliza el aire acondicionado, el aire en el exterior de la habitación estará seguramente más caliente y húmedo. Se recomienda cerrar las puertas, para que el aire fresco no se desperdicie en pasillos o habitaciones que no se usan, y cuidar que las ventanas estén bien cerradas.
Es importante usar mecanismos que no consumen energía para mantener la sensación de frescura, por ejemplo mantener las habitaciones en penumbras. Las persianas bajas y las cortinas gruesas no dejan pasar el calor del sol y evitan que se caliente la casa, disminuyendo la utilización de los equipos.
En las primeras horas de la mañana son frescas, incluso en pleno verano. Por eso es el momento de ventilar las habitaciones.
El mantenimiento de los equipos aumenta su vida útil y también favorece el ahorro de energía. Se aconseja la correcta limpieza de los filtros de aire periódicamente y la serpentina exterior una vez al año, antes de que comience la temporada de calor
SUSCRIBITE a esta promo especial