Para varios expertos, el sistema de boleta única electrónica (BUE) que propone instrumentar el Gobierno a partir de las elecciones legislativas del año próximo debería aplicarse de manera gradual y progresiva. Es decir, primero en unas pocas localidades y en posteriores etapas, en todo el país. Sólo así, con las debidas pruebas y certificaciones que comprueben su viabilidad, el sistema se hará sustentable en el tiempo y se preservará la confianza, el valor principal de todo régimen electoral.
Steven Martin, observador electoral especializado en auditoría de nuevas tecnologías del proceso electoral; Alberto Dalla Vía, presidente de la Cámara Nacional Electoral (CNE); Juan Manuel Abal Medina, senador por el Frente para la Victoria (FPV), y Carla Carrizo, diputada de Cambiemos, participaron junto a Adrián Pérez, secretario de Asuntos Políticos e Institucionales de la Nación, del seminario internacional “Por una reforma electoral basada en el ciudadano”, organizado por la ONG Argentina Elige.
Los expertos reivindicaron el uso de la tecnología en los sistemas de votación, aunque con las debidas precauciones. “La tecnología ofrece funciones adicionales y beneficios al proceso electoral, acelera el recuento de votos y permite la inclusión de las minorías y extranjeros. Esto se combina con los desafíos que ésta acarrea: el uso de la tecnología no necesariamente genera confianza”, advirtió.
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