Sin dudas el gran desafío que se presenta para el gobierno de Cambiemos es recuperar el sendero de crecimiento económico. Pero no de cualquier tipo de crecimiento.
Según coinciden diversos analistas y ratifica y trabajo de la consultora Economía & Regiones, el crecimiento es mucho más que variaciones positivas del Producto Bruto Interno, sino que implica un proceso de mediano y largo plazo caracterizado por un aumento sostenido del PBI per cápita.
Es decir que sólo se puede considerar exitosa la política económica si el PBI por habitante de diciembre 2019 es sustancialmente mayor al que existía en diciembre 2015.
UNA TAREA ARDUA
No es sencillo, el PBI per cápita casi no creció entre 2008/2015 (1.8% punta a punta) y cayó en 2012/2015. En otras palabras, los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner no lograron grandes éxitos en materia de crecimiento económico.
El primer año del mandato de Cambiemos ya no contribuirá positivamente al crecimiento económico, porque presentará tanto contracción del PBI real como caída del PBI per cápita.
Puntualmente y de acuerdo con las estimaciones de Economía & Regiones, en 2016 el PBI registraría una contracción promedio de 2.1% con caídas de nivel de actividad que irían suavizándose mes tras mes en lo que resta del año.
Es decir, el cuarto trimestre sería menos malo que el tercero; y el tercero habría sido menos malo que el segundo; que habría sido el peor de todo el año.
Luego, proyectamos que el PBI registraría una expansión promedio de entre 2.5%y 3.0% en 2017, fundamentalmente impulsado por la obra pública, el consumo (reparación histórica a los jubilados) y en menor medida las exportaciones, que se verían favorecidas por una mayor cosecha (clima mediante) y un Brasil “no tan malo”.
SUSCRIBITE a esta promo especial