El siempre complicado tránsito platense sumó ayer otra jornada de caos y hartazgo para miles de automovilistas. Fue por la confluencia de distintas protestas por las cuales se interrumpió el paso vehicular en cruces neurálgicos de la avenida 7, lo que arremolinó el flujo vehicular en las adyacencias.
Por un lado, organizaciones sociales, culturales, políticas y sindicales pusieron en marcha una caravana que comenzó en nuestra ciudad y llegará hasta el microcentro porteño para “visibilizar la crisis económica y social, la criminalización de la protesta, la presencia policial y la vulneración de los derechos de los pibes y pibas en sus comunidades” señalaron.
La caravana partió de Plaza San Martín y llegará hoy con una nutrida columna a Plaza de Mayo.
Otra de las movilizaciones estuvo convocada por Suteba La Plata, quienes llevaron adelante una clase pública en 7 y 50 con un doble objetivo. Por un lado, señalaron, la medida fue “en rechazo al operativo aprender y en defensa de la educación pública”.
No obstante, también se manifestaron para repudiar el desalojo de los trabajadores de las líneas Este y 520 (ver aparte). Señalaron además, respecto a esa situación, que “los docentes que no pueden concurrir a sus escuelas debido al conflicto de los choferes de las lineas mencionadas pueden permanecer en sus domicilios y al termino del conflicto deberán solicitar en la Secretaria de Transporte del municipio una constancia de la falta de servicio por el periodo en que estuvo suspendido”.
Ambas protestas -sumadas a las cuadras en las que el tránsito se vio interrumpido por obras en el asfalto en calle 51 y 53- configuraron un escenario de calles céntricas abarrotadas de vehículos, micros alterando sus recorridos y automovilistas colmando su paciencia, desorientados en la jungla del tránsito local.
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