No hace falta decirlo: el transporte público es un servicio esencial. No puede quedar subordinado a los vaivenes de un conflicto sindical. Desde hace más de una semana, los perjudicados por esta situación son decenas de miles de platenses que viven en barrios de la periferia y que dependen de las líneas Este y 520 para ir a sus trabajos, para llegar al Centro, para atenderse en un hospital, para estudiar y para tantas otras cosas.
EL DIA ha reflejado desde el comienzo las distintas aristas del conflicto. Basta recorrer los barrios afectados para corroborar la angustia que esto genera en una inmensa cantidad de vecinos.
La puesta en circulación de colectivos de otras líneas para enfrentar la emergencia, no ha sido, evidentemente, una solución; apenas un parche que no cubre, ni mucho menos, el agujero.
La gente espera una solución que les garantice algo tan básico y esencial como es el transporte público.
SUSCRIBITE a esta promo especial