El caso de los padres de una escuela de Quilmes que detuvieron al ladrón que intentó asaltar a una docente (ver aparte) es uno más en la larga lista de incidentes que terminan con los delincuentes detenidos o muertos, a manos de las propias víctimas o vecinos que salen en su defensa.
Eso fue lo que pasó ayer en el barrio porteño de Balvanera, cuando un hombre volvía de trabajar y se encontró con un robo en Ecuador al 500. Según contó a un canal de noticias, primero vio a los dos hombres entrar en un local y atacar a los empleados, buscó ayuda y no encontró.
Cuando los vio salir corriendo, a uno lo perdió de vista y al segundo decidió frenarlo él mismo. “La empleada del local recibió como cinco piñas y al otro empleado le clavaron un puntazo en la espalda”, relató.
Le pegó y lo tiró al piso, mientras el joven aseguraba que él no había robado nada y que se dedicaba a vender medias.
la intervencion de otros peatones
Otros peatones que pasaban por el lugar intentaron que el “justiciero” dejara de golpearlo, pero, entre gritos y discusiones, mantuvo a la fuerza al delincuente hasta que llegó la Policía.
El joven quedó detenido y se comprobó que aunque gritaba que era menor de edad, tiene 21 años. En su posteo el hombre reconoce que no fue la mejor actitud la que tomó, ya que lastimó y golpeó al joven que redujo, pero, como ya se dijo, es una situación recurrente.
Hace poco más de un mes ocurrieron varios casos fatales, como el del médico Villar Cataldo, que mató a un ladrón en San Martín, o el carnicero Daniel Oyarzún, que persiguió a los delincuentes que lo asaltaron en su local de Zárate y uno terminó muerto.
En ambos episodios los protagonistas estuvieron detenidos y fueron liberados en medio de un fuerte respaldo de la ciudadanía, que mostró empatía con ellos.
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