Malena Iglesias trabaja en el área de judiciales de la Comisaría de La Mujer, entre las 8 y las 20, en estos tiempos de violencia de género y femicidios imparables.
“Recepciono la denuncia y la persona que llega es contenida y asesorada”, explica Malena, aludiendo al gabinete interdisciplinario que, con psicólogos, asistentes sociales y abogados, se pone en marcha con cada caso.
Coincide en que la violencia de género es un fenómeno en crecimiento, que ellas advierten y con el que conviven “cotidianamente”. De sus compañeras dice que “valen oro”, porque “siempre están dispuestas a brindar ayuda”.
Pero cuando no está en esa dependencia de la calle 1, Malena comparte su casa y sus días con Bruno, un perrito shar pei de 6 meses que es mucho más que su mascota. “Es como mi hijo, un nene malcriado, que va a la guardería cuando estoy trabajando”, cuenta sin perder la sonrisa. Y sonriendo confirma “soy feliz, me siento contenida, tengo un trabajo y pude lograr lo que siempre quise, que era estar en la fuerza”.
SUSCRIBITE a esta promo especial