El peronismo legislativo se amotinó frente al acuerdo de gobernabilidad que acaban de reeditar María Eugenia Vidal y Sergio Massa. Y en una cumbre que se desarrolló en las últimas horas, acordó que sus diversas representaciones mantengan una posición común en rechazo al Presupuesto bonaerense en caso de que no consigan espacios de poder en la conducción de Diputados donde, unidos, ostentan la primera minoría.
Aún cuando las tropas de la Gobernadora y del líder del Frente Renovador y sus aliados reúnan 54 diputados y 29 senadores, en ninguna de las dos cámaras llegan a los dos tercios de los votos necesarios para aprobar el endeudamiento incluido por Vidal en el Presupuesto. Ahí aparece el peronismo en escena.
Escindido en tres bloques en Diputados -uno de 17 integrantes cuya mayoría responde a La Cámpora-; otro de 6 cuyas cabezas visibles son el líder del Movimiento Evita Fernando Navarro y el ex titular de la Cámara, Horacio González; y un tercero de 13 integrantes que lidera Walter Abarca y en el que conviven legisladores que responden a intendentes y a dirigentes como Florencio Randazzo y Julián Domínguez-, el justicialismo tiene la llave para facilitarle a la Gobernadora el endeudamiento.
Cambiemos y el massismo necesita 8 votos más para aprobar esa herramienta clave de gestión. De evitar fisuras y sostener una postura monolítica hablaron en una cena, entre otros, Navarro, Abarca y el camporista Juan De Bandi. El dato fuerte del encuentro fue la presencia del diputado nacional Máximo Kirchner.
En fuentes legislativas se comenta que se ese encuentro salió una posición: si Cambiemos no concede la vicepresidencia de la Cámara baja a un representante del peronismo, no le aprobarán a Vidal el endeudamiento previsto en 60 mil millones de pesos.
El problema es que la mandataria ya acordó cederle a Massa ese cargo estratégico en el marco de la reedición del acuerdo de gobernabilidad que sellaron el jueves. Busca encumbrar al macrista Manuel Mosca en la presidencia a partir del 10 de diciembre, mientras que el massista Ramiro Gutiérrez suena fuerte como vice.
Pero el peronismo pretende hacer valer su número y decidió presionar. Esa posición, en rigor, había surgido de la cumbre de intendentes que el martes se llevó a cabo en Lobos. Hace unas horas ese planteo quedó ratificado en la cena de la que participaron representantes de los tres bloques peronistas.
QUIEBRE
La idea de que “no se quiebre nadie”, esbozada en esas reuniones, remite a evitar lo que ocurrió en enero de este año cuando varios diputados del PJ se terminaron sumando a Cambiemos y al massismo para reunir los dos tercios.
Por lo pronto, Vidal estaría dispuesta a conceder al peronismo, en el marco de la negociación que se avecina, la Defensoría del Pueblo. Pero la cuestión es que en el PJ se dice que esa concesión sería, en rigor, el pago de una “deuda” de la negociación de principios de año cuando se aprobó el Presupuesto 2016.
Aún cuando en la cena peronista se juramentaron mantener una posición común, en el oficialismo no descartan que la negociación que comenzará a tomar trote en los próximos días termine por quebrar algunos diputados y senadores peronistas que no responden a una conducción determinada.
Cuentan que el propio Sergio Massa, también, trabajará con ese objetivo.
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