El vidriero de City Bell que el jueves fue baleado en la cabeza mientras cerraba su negocio, ya recibió el alta y se recupera del susto. Para quienes fueron testigos del brutal ataque, los agresores pasaron por esa vidriería de 28 y 482 en plena fuga tras cometer un robo.
También están convencidos de que los destinatarios del atentado fueron quienes acompañaban al comerciante Víctor Verón (42), a los que habrían reconocido y con quienes tendrían “algunas cuentas pendientes”, dijeron ayer.
Como se informó en la edición de ayer, el hecho ocurrió a las 19.30 del jueves, cuando Verón cerraba el local junto a un empleado y, estando en la vereda con dos conocidos, fue alcanzado por una bala en la nuca, como consecuencia de los disparos que hicieron dos sujetos encapuchados desde una moto en movimiento.
“ESTA VIVO DE MILAGRO”
Después de las detonaciones Verón advirtió que estaba herido en la cabeza. Un patrullero lo llevó hasta el hospital San Roque, de Gonnet, donde los médicos que lo atendieron constataron con sorpresa que el proyectil no había ingresado en su cabeza, sino que lo lastimó por un roce y quedó entre sus ropas.
“Mientras lo atendían, los médicos vieron caer de la campera la bala que lo hirió”, reveló ayer a la tarde Enrique Gozzini (43), empleado y amigo de la víctima, en su vidriería.
“Los médicos no entendían cómo no estaba la bala dentro de la cabeza de Víctor”, comentó, detallando que “le quedó enganchada en el cuello trasero de la campera”.
Gozzini reflexionó que su jefe y amigo “está vivo de milagro” y apuntó que “por suerte ahora está bien, pero todavía shockeado”.
Luego recordó que mientras efectivos de la comisaría Décima lo subían al móvil policial para llevarlo al hospital San Roque, “me pidió que le avisara a su familia. En todo momento estuvo consciente y luego de que pasó el susto me reconoció que en esos momentos de confusión e incertidumbre pensó en sus hijos”.
Luego supieron que el proyectil salió de un revólver calibre 32.
BUSCAN A LOS AGRESORES
En cuanto a los dos jóvenes que dispararon hacia donde estaban el comerciante y sus dos acompañantes, trascendió en esferas policiales que se desplazaban a bordo de una moto “tipo Titán azul” que al momento del hecho circulaba por calle 28, desde 480 hasta 482.
También se indicó que habrían efectuado “entre dos y tres disparos”, por motivos que todavía se ignoran.
Ahora son buscados intensamente por policías de la zona, quienes presumen que son delincuentes vinculados con varios asaltos callejeros.
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