Roberto Gerardo Chwat estaba obsesionado con la inseguridad y, por temor a sufrir un asalto, había instalado en su casa todo tipo de dispositivos: rejas, un blindex en el dintel de la puerta principal, cámaras en la vereda y adentro de la vivienda y hasta un cerco eléctrico.
Nada de eso sirvió para evitar que dos sujetos se colaran en esa fortaleza y lo mataran de un tiro. Esas mismas cámaras son analizadas por estas horas, ya que filmaron a los ladrones cuando huían después del crimen. Las imágenes muestran a dos hombres jóvenes entrar a la cocina de la casa y salir por una puerta.
Están armados y buscan un lugar por dónde salir de la casa, ya que cuando sorprendieron a Chwat, el empresario cerró el portón automático y quedaron virtualmente atrapados. Ese, se presume, fue el motivo por el que lo balearon.
En otro de los videos se ve la continuidad de esa secuencia. Los ladrones van hasta la sala principal de la casa y tratan de abrir la puerta principal. Desesperados, quieren romperla. No pueden. Uno de ellos golpea el vidrio del dintel, varias veces con la culata de una de las pistolas, hasta que lo logra. Otro arrima una banqueta, se trepa y sale al frente de la casa. El otro hace lo mismo. Después, se supone, rompieron el cerco eléctrico ubicado sobre las rejas, en el frente de la propiedad, y finalmente volvieron a trepar para salir definitivamente del lugar.
SUSCRIBITE a esta promo especial