Cuota de simulación o hipocresía. El dato de pobreza difundido por el INDEC conmociona, pero no puede sorprender.
El retroceso social existe más allá de la confirmación estadística y no es novedad.
La distracción de los años K pudo haber logrado algún resultado circunstancial con la manipulación de los indicadores y quizás hasta hubo creyentes sinceros.
Pero la evidencia era abrumadora.
Distintos trabajos de la Iglesia y privados reflejaban esa dura realidad social.
Faltaba que algo o alguien rompieran con la farsa. Como en el cuento para niños del danés Chistian Andersen, el Rey Desnudo.
¿Cuántas otras verdades quedarán sin velos en los tiempo que vienen?
CRISIS Y RECESION
Los datos económicos conocidos en la última semana reflejan la crisis y la recesión que arrastra el país.
La información con las noticias que auguran una recuperación que estaría en puerta tardarán en llegar.
De cualquier manera, el inicio de un ciclo económico positivo, tras cuatro años de retroceso, no lograrán resolver las desigualdades sociales de un año para otro.
Como dato ilustrativo, la inversión medida a precios constantes cayó 7,8% desde el 2011 de acuerdo con un estudio de la Fundación Mediterránea.
Sin tomar en cuenta la inversión en educación, salud o infraestructura, es claro que los cimientos de una recuperación son hoy mucho más precarios.
Los gastos en inversión debieran aumentar en más del 10% para llegar al porcentaje de cuatro años atrás.
Pero el empuje tendría que ser muy superior si la meta fuera lograr tasas de crecimiento sustentables en el tiempo del 4 ó 5 por ciento.
La porción social que vive en la pobreza es muy amplia y la que está cerca de ese umbral también es numerosa
Los datos duros de pobreza requieren años de políticas acertadas para retroceder.
La porción social que vive en la pobreza es muy amplia y la que está cerca de ese umbral también es numerosa.
La carga tributaria y los problemas de competitividad son otra cara de la crisis social.
Desde la debacle del 2001 a la fecha la presión tributaria aumentó en 9 puntos del PBI, pero esto no eludió que el déficit fiscal aumentara otros 4 puntos del producto.
En las provincias, el peso de los ingresos brutos se duplicó de 2 al 4,1 por ciento.
La penetración de las exportaciones argentinas ha caído en casi todos los mercados, salvo algunos del sector alimentario.
REFORMAS
Esta otra realidad económica coloca muy alto la necesidad de ciertas reformas para recuperar una tasa de inversión de al menos un 21 %.
Quizás el dato de pobreza logre despejar algunas resistencias políticas a esas reformas.
El corto plazo, entre tanto, trajo algunos datos alentadores.
La semana última el Gobierno colocó un bono del Tesoro en pesos a tasa fija a 5 años con una tasa del 18,2 % nominal anual.
El monto colocado fue de 50.000 millones de pesos.
La lectura del resultado excede a lo financiero.
Quienes tomaron este bono están apostando a una colocación en pesos que vence en octubre del 2021, dos años más tarde del vencimiento del mandato del presidente Macri.
Además, está implícito una baja sustancial de la inflación y por tanto, de estabilidad con el precio del dólar.
La proyección oficial de inflación es del orden del 17% el año próximo.
No hay demasiado consenso sobre esa meta entre los economistas.
El resultado de la licitación indica que al menos una parte del mercado cree en esa posibilidad.
Y extiende la expectativa hasta el 2021.
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