Por IRENE BIANCHI
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Twitter @irenebianchi
¡Ay, chicas! ¡Qué tole tole se armó con esas fotos?!
¿Cuáles, Mimí? ¿Las de los futbolistas en tarlipes?
¡Me estás jodiendo! No las vi. ¿Quiénes?
Unos cuantos. Marcos Rojo, Ricardo Centurión, Lucho González, Lautaro Geminiani, el ex de Jimena Barón, y siguen firmas.
¿Y para qué lo hicieron? ¿Los convocó Moria para ponerse las plumas?
No creo. De aburridos, nomás. Pasan tanto tiempo desnudos en los vestuarios.
Onanismo puro, para decirlo finamente.
Pero yo no hablaba de esas fotos. Me las perdí. Yo decía las de la Vannucci y su marido ricachón y moroso, cazando leones.
Asco. Victoria se hizo la buenita disculpándose con Amalia Granata para el Día del Perdón, pero no le tiembla el pulso a la hora de cazar fieras.
Esos tipos dejaron un tendal, ¿no? Con las mucamas, con los empleados del Grupo 23.
Más que Garfunkel, deberían llamarlo “Garcafunkel” al caballero del habano cubano, fan del Che.
Ustedes disculpen, no, pero a mi se me vino a la memoria la imagen de mi Nonna degollando gallinas para hacerlas a la cacerola. ¡Horrible!
No vas a comparar, Eso es distinto. Las mataba para morfarlas. Estos, de puro insensibles y snobs. Un abismo.
Cero heroísmo. Además, seguro que a esos pobres leones los tienen dopados, para que cualquier gil con guita juegue al valiente cazador.
Los hijos de millonarios como él, no sirven ni para espiar. Como nada les cuesta en la vida, saltan de capricho en capricho, cual borregos malcriados.
Que salden las deudas antes de andar tirando la plata en esos safaris perversos.
Yo tengo un dilema moral. Heredé tapados de piel verdadera de mi vieja y mis tías, y no sé qué hacer. Me los llego a poner, y las ecologistas me amasijan.
Claro, porque en esa época se estilaba, no había conciencia como ahora.
Me los van a comer las polillas si no hago algo pronto.
Regaláselos a la Chiqui Legrand, que confesó abiertamente que le encantan.
Che, con ese criterio tampoco deberíamos usar nada de cuero: ni zapatos, ni botas, ni carteras. Nada de nada ¡Pobres vaquitas!
Por esa misma razón me hice vegetariana.
No macaniés. Te hiciste vegetariana por el precio de la carne, Zulma.
Como yo, que largué el pucho por los aumentos. No hay mal que por bien no venga. Cuando la voluntad flaquea, el bolsillo manda.
Pero les confieso que cada vez que paso por una obra en construcción, y están haciendo un asadito, me siento en el cordón de la vereda a inhalar profundo.
Te creo. Huele mejor que el Channel Nº5 de Marilyn Monroe.
Lo que olió pésimo fue el show berreta que se mandaron en el Bailando, banalizando el tema de la “perimetral” entre Fede y Barbie. Cero escrúpulos.
De eso se trata el programa. “Degradándose y humillándose por un sueldo”.
No me extrañaría que ya estuvieran planeando la reconciliación de la parejita para la Gran Final. Aquí no ha pasado nada. Fue todo una jodita para Tinelli.
Así como el Rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba, Marcelito lo convierte en estiércol, con inocente cara de “yo no fui”. Es lo que hay.
La tele hace juego con todo lo demás en este íspa surrealista. ¡Chin, chin!
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