Diego Maradona festejó ayer en Dubai su cumpleaños número 56, cuestionó el comportamiento asumido por Gonzalo Higuaín, que abandonó el Nápoli, y prometió que si lo dejan salvará al fútbol argentino en crisis.
UN VIDEO DESDE DUBAI
En un video grabado en Dubai y emitido desde su cuenta de la red social Facebook, el máximo ídolo del seleccionado argentino descargó artillería pesada sobre Higuaín, el atacante que fichó recientemente por Juventus, abandonando al equipo napolitano, en el que se consagró goleador de Serie A con 36 conquistas.
“Yo no traiciono, no me importa lo que haga (Gonzalo) Higuaín, siga por su camino. Ya no me importa. Estoy tranquilo porque yo nunca traicionaría la camiseta del Nápoli y mi corazón es napolitano”, expresó el ‘Diez’, quien fue la estrella indiscutida de la entidad del sur de Italia, entre 1984-1991.
Pero Maradona, el “Cebollita” que surgió en Argentinos Juniors y que debutó en Primera División en 1976, también se refirió a la realidad del fútbol argentino y dijo: “Me puedo olvidar de los que me traicionaron, pero no de Newell’s, Argentinos y Boca, más la gente de la Iglesia Maradoniana”.
Y enseguida, el director técnico del seleccionado argentino durante la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 entregó un mensaje contrario al que expone la actual Comisión Normalizadora que regula la actividad en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)
“Voy -sostuvo- a luchar por el fútbol argentino y a poner todo para que vuelva la pasión. Eso con una sociedad anónima no se arregla. Voy a luchar para que la pasión del hincha argentino no muera y que sea sin violencia”, arremetió.
“Sin violencia podemos ir con nuestros hijos a todos los campos de la Argentina. Hoy tengo la oportunidad de salvar a los hinchas del fútbol argentino, sobre todas las cosas a los jugadores que son los que nos arrancan la felicidad todos los que tenemos pasión”, dijo el ‘Diez’.
Hace un par de días, Diego mandó un video desde Dubai avisando que podía volver al país para sacar a los “ineptos e inútiles de la AFA”, mostrándose muy enojado con el presente de la institución nacional, que todavía no hace pie y sigue tambaleando, con cada vez más internas.
“Voy a poner todo para que vuelva la pasión a la Argentina, porque lo que quieren matar esta gente es la pasión y eso con una sociedad anónima no se arregla. No se arregla solamente clavándole un puñal en el corazón a cada hincha argentino. Voy a luchar para que la pasión del argentino no muera, pero me tienen que dar una mano.
Que la pasión sea sin violencia, porque sin violencia podemos ir con nuestros hijos a todos los campos de la Argentina”, siguió, sentado desde un sillón y con al llamativo pijama que le regaló Rocío. Allá, festejó el cumpleaños junto a su pareja y sus hijos Diego Jr. (junto a su mujer) y Jana.
“Quería hablarles en mi cumpleaños. Sé que es un poco largo, pero quería decírselos, quería prometérselos a ustedes, a los argentinos, porque así como luché 30 años, a veces solo, a veces acompañado, contra la FIFA, hoy tengo la oportunidad de salvar a los hinchas del fútbol argentino y por sobre todas las cosas a los jugadores, que son los que nos arrancan la felicidad a todos los que tenemos pasión.
Gracias Argentina, un beso enorme, los quiero mucho y a los maradoneanos de la iglesia, un beso enorme. Yo no me olvido de nadie, no me olvido de la Lepra, de Argentinos, de Boca. Me puedo olvidar de la gente que me traicionó, pero hasta en eso hoy puedo sonreír. Porque soy feliz”, cerró Diego Maradona, con un hablar pausado y con un pirulo más.
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