La política exterior y las polémicas afirmaciones hechas por Donald Trump a lo largo de la campaña electoral coparon el primer y único debate vicepresidencial celebrado anoche entre el senador demócrata Tim Kaine y el gobernador de Indiana, el republicano Mike Pence.
Ambos aspirantes a la Vicepresidencia se enfrascaron en un cara a cara tenso, aunque Kaine se mostró más agresivo y Pence utilizó más la calma para compensar los exabruptos a los que Trump, el candidato presidencial republicano, tiene acostumbrados a la audiencia.
El tono menos abrupto de Pence, y su estrategia de no tratar de justificar las afirmaciones de Trump, sino abordar los temas desde otra perspectiva, ha hecho que la mayoría de los analistas y encuestas de los grandes medios estadounidenses le hayan dado como ganador, aunque por un estrecho margen.
El debate en Farmville, Virginia, que estaba dividido en nueve segmentos de diez minutos cada uno, acabó protagonizado por la política exterior, donde las relaciones del magnate con Rusia y el papel de Hillary Clinton al frente de la diplomacia estadounidense ocuparon gran parte de la agenda.
El debate llegó en medio de una complicada semana llena de traspiés para Trump luego del primero de tres debates con Clinton antes de las elecciones del 8 de noviembre, del que varios medios dieron a la demócrata como ganadora.
Ambos candidatos se encuentran parejos en los sondeos, aunque Clinton lleva una pequeña ventaja que en los últimos días logró ampliar hasta seis puntos al ritmo de las malas noticias para Trump, incluyendo un artículo de The New York Times que afirmó que podría haber evadido impuestos durante 18 años.
Apenas comenzó el encuentro entre sus compañeros de fórmula, el gobernador de Indiana afirmó que "Irak ha sido invadido por el Estado Islámico (EI) porque Hillary Clinton no logró renegociar" la presencia de las fuerzas estadounidenses en ese país cuando era secretaria de Estado (2009-2013).
Pence acusó a Clinton de ser parte de un gobierno de Barack Obama que, según dijo, ha dejado que "el mundo esté fuera de control" a lo largo de los casi ocho años que ha estado en la Casa Blanca, informó la agencia de noticias EFE.
"En la estela de la etapa de Hillary Clinton como secretaria de Estado, donde fue la arquitecta de la política exterior del gobierno de Obama, vemos zonas enteras del mundo, en particular la región de Medio Oriente, literalmente, fuera de control", dijo.
"La situación que estamos viendo ahora en Siria es el resultado de la fracasada política exterior y la política exterior débil que Hillary Clinton ayudó a crear y conducir en esta administración", aseveró el republicano.
Pero Pence prosiguió con el conflicto entre Rusia y Ucrania, dándole munición a Kaine para contraatacar con las afinidades que Trump ha hecho públicas sobre el presidente ruso, Vladimir Putin.
"Ustedes aman Rusia. Ambos han dicho que Vladimir Putin es mejor líder que el presidente (Barack Obama)", interrumpió el senador demócrata.
En una intervención posterior Kaine reiteró que tanto Trump como Pence "han alabado una y otra vez a Vladimir Putin" y aseguró que "está claro" que el magnate "tiene relaciones comerciales con los oligarcas rusos que están muy conectados" con él.
"El equipo de campaña de Trump tuvo que ser despedido hace un mes o así a causa de esas conexiones sombrías con las fuerzas pro-Putin.(...) Vladimir Putin ha hundido su economía, persigue a la gente LGBT y a los periodistas. Si usted no sabe la diferencia entre dictadura y liderazgo, entonces tiene que ir de nuevo a una clase de Educación Cívica de quinto grado", ironizó el legislador.
Preguntados por sus planteos sobre los refugiados sirios, Pence explicó que su propuesta es "suspender el programa" para admitirlos en el país, así como prohibir la inmigración "desde las zonas del mundo que están vinculadas con el terrorismo".
"Desde luego tenemos diferentes puntos de vista sobre los temas de refugiados e inmigración. Hillary y yo queremos hacer aplicar la ley sobre la base de aquellas personas que son peligrosas. Estos chicos dicen que todos los mexicanos son malos", recordó Kaine sobre las afirmaciones de Trump contra ellos, acusándolos de violadores y criminales sin excepción.
"Eso es absolutamente falso", trató de replicar Pence, quien con ese asunto, que Kaine sacó a la luz varias veces a lo largo del cara a cara, terminó por perder los papeles minusvalorando el tema con un: "Ya estás otra vez con la cosa esa mexicana".
Kaine recordó varios comentarios controvertidos de Trump, que Pence defendió tratando de argumentar que la verdadera campaña basada en insultos en este ciclo electoral es la protagonizada por los demócratas.
"Bueno, permítanme decir en primer lugar que, senador, usted y Hillary Clinton saben mucho acerca de una campaña impulsada por el insulto. Es realmente notable", reiteró en varias ocasiones el gobernador.
"Si Donald Trump hubiera dicho todas las cosas que dicen que ha dicho, y las hubiera dicho en la forma en que dicen que las dijo, no sería ni una fracción de los insultos que Hillary Clinton propinó cuando dijo que la mitad de nuestros seguidores son deplorables. Dijo que eran incorregibles, que no eran estadounidenses", aseguró el republicano.
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