LA HABANA.- Si bien el Nobel de la Paz que recibió ayer el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, no alteró la compleja situación generada por el plebiscito contrario a la paz del domingo pasado, los equipos negociadores del Gobierno de Colombia y las FARC saludaron ayer el premio como un espaldarazo al acuerdo final y un impulso para desbloquear el proceso de paz.
“Hoy los colombianos nos despertamos con la esperanza de conseguir la paz renovada, fortalecida. El reconocimiento (...) con el premio Nobel de la Paz al presidente Juan Manuel Santos es la voz de apoyo del mundo a nuestro país”, afirmó en La Habana el jefe de la delegación gubernamental, Humberto de la Calle.
Para De la Calle, el galardón es un reconocimiento al “liderazgo” y “persistencia” del mandatario, pero también “a las víctimas que participaron en el proceso, en representación de las más de siete millones de víctimas que han padecido el conflicto armado más largo del continente”.
fuerza
Por su parte, el jefe negociador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), “Iván Márquez”, alias de Luciano Marín Arango, deseó que el Nobel a Santos dé “la fuerza necesaria” para sacar adelante el acuerdo de paz, que busca una “vida digna a todos los colombianos”.
“Pensamos que el presidente Santos ha adelantado una labor muy importante en Colombia gracias a su persistencia. Y estamos seguros de que estos acuerdos que hemos firmado en Cartagena y en La Habana van a materializarse”, aclaró Márquez.
Sobre el hecho de que el premio solo se le haya concedido a Santos y no a las FARC -la otra parte en la negociación-, “Iván Márquez” dijo que la guerrilla, convertida ya en movimiento político, no se siente excluida y que para ellos el “principal premio es el de la paz y la reconciliación”.
En la misma línea se expresó el jefe máximo del movimiento insurgente, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, quien indicó en Twitter poco después de conocerse la noticia que el único premio al que aspiran es “la paz con justicia social para Colombia sin paramilitarismo, sin demoras ni mentiras”.
BUSCAN UNA SALIDA
Las partes concluyeron ayer en la capital cubana una intensa semana de reuniones para buscar una salida a los acuerdos de paz alcanzados en agosto, y firmados el 26 de septiembre el Cartagena de Indias, pero que no fueron ratificados por los colombianos en el plebiscito del domingo.
El “no” se impuso en el plebiscito con el 50,21 % de los votos contra el 49,78 % del “sí”, en una jornada en la que la abstención fue del 62,57 %.
En un comunicado conjunto leído a la prensa, los equipos negociadores del acuerdo defendieron desde La Habana que ese documento contiene las medidas necesarias para garantizar la paz y abogaron por seguir escuchando a toda la sociedad en un proceso “rápido y eficaz” que permita una pronta solución al conflicto.
Las delegaciones reconocieron la necesidad de escuchar a los sectores de la población que votaron por el “no” “para entender sus preocupaciones y definir prontamente una salida”.
Por su parte, el ex presidente colombiano Alvaro Uribe, líder de la campaña por el “no” en el plebiscito, felicitó a Santos, por el Premio Nobel de Paz y dijo que “Deseo que conduzca a cambiar acuerdos dañinos para la democracia”, a través de Twitter
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