Criticado por su compañero de fórmula y hasta por su esposa por sus insultos a las mujeres, el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, deberá enfrentar mañana el segundo debate a un mes de la elección presidencial contra la aspirante demócrata Hillary Clinton.
"Hay cero posibilidad de que me rinda. De hecho nunca me rindo", enfatizó Trump hoy en una entrevista al periódico The Wall Street Journal, en la que negó que su campaña esté "en crisis" y aseguró que el apoyo que está teniendo es "increíble".
El republicano salió a replicar los pedidos de renuncia y rechazo, que llegaron de varios senadores de su formación, del candidato a la Vicepresidencia, Mike Pence, y hasta de su mujer, Melania Trump, quienes se declararan "ofendidos" por el vídeo de 2005 que reproduce comentarios ofensivos sobre las mujeres.
"Como marido y padre, me sentí ofendido por las palabras y acciones descritas por Donald Trump en el vídeo de hace 11 años divulgado ayer", afirmó Pence en un comunicado.
"No apruebo sus comentarios y no puedo defenderlos. Agradezco que él haya expresado arrepentimiento y se haya disculpado ante el pueblo estadounidense", subrayó el gobernador.
"Las palabras que mi marido usó son inaceptables y ofensivas para mí", afirmó, por su parte, la ex modelo de origen esloveno y tercera esposa de Trump, Melania, en un comunicado.
"Eso no representa al hombre que yo conozco", subrayó Melania Trump.
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