Oriunda de “Penesilvania”, la “Dra. Love” es una especialista en relaciones de pareja que, desde hace cuatro años, gira por la Ciudad y alrededores con una agenda repleta de turnos en los que aconseja, en clave de humor, sobre lo importante que es el sexo para mantener encendida la pasión.
Pero detrás del show y las carcajadas que propone esta simpática doctora se esconde una bajada de línea que su autora, la actriz Pato Condron, considera necesaria, sobre el drama de la trata de personas.
Aunque apenas sean algunos minutos, la intérprete platense -que de repente, indignada, se encuentra arrancado de la calle carteles con ofertas sexuales- se siente satisfecha de poder concientizar sobre este flagelo a través del humor, la herramienta con la que -dice- se puede abordar todo tipo de temas, incluso, hasta los más sensibles.
Condron, que piensa que “el que paga por sexo es un gil”, no duda en aportar su granito de arena a la causa matizando su show con una pincelada crítica aunque, aclara, el objetivo principal de su propuesta es divertirse “hasta que te duela la panza”.
Básicamente, la propuesta de esta especialista es un mundo patas para arriba, en la que la prioridad es el orgasmo femenino. Condron cuenta, en diálogo con EL DIA, que estudió muchísimo para armar este personaje y su discurso, y por eso no duda en asegurar que, según un estudio universitario “no existió en la historia del mundo alguna sociedad en la que las mujeres pudieran casarse con muchos hombres”.
Entonces, surgieron las inquietudes que moldearon el show. “¿Qué pasaría si el mundo fuese al revés? ¿Si en vez de haber mujeres todo el tiempo desnudas en los programas, o donde sea, hubiese hombres? ¿Qué pasaría si las mujeres tuviesen muchos amantes? ¿Qué pasaría si las mujeres fuesen las infieles?”, ahonda la actriz sobre la base de su espectáculo que, de a poco, se fue consolidando en la agenda cultural platense con gran repique, además, en la porteña.
“Descontracturar el sexo, quitarle lo histérico y hacerlo divertido” son los objetivos de esta histriónica criatura que desfila por los escenarios con actitud glam y un vestuario colorido hablando de sexo, un tema que, remarca, todavía hoy sigue siendo tabú en muchas sociedades. “Y más si es una mujer la que lo hace: me han bajado fechas por ser mujer y tener un show de estas características”, reconoce.
MAS ALLA DEL AMOR
Pato, que estudió actuación maestros de la talla de Lito Cruz, Julio Chávez y Pepito Cibrián, es una actriz con experiencia en cine, televisión y teatro.
De la mano de su hermano recientemente fallecido, Gabriel Condron, quien también la formó en esta difícil profesión del actor, fue parte de “Un peso, un dólar”, en donde tuvo un papel que, dice, “no me lo dieron porque mi hermano era el director. Me lo recontra tuve que ganar”. Y cuenta que interpretó a una mujer muy gorda, para lo que tuvo que engordar un montón de kilos, además de usar un traje especial.
Remando e insistiendo por años, llegó a Pol-Ka con pequeñas participaciones que, por suerte, cuenta que fueron “o en el último capítulo antes del beso, o en el primero”. A Pato, a lo largo de estos años, se la vio en producciones como “Son de fierro”, “Mis amigos de siempre” y, más recientemente, “Solamente vos”, en la que en escena se la ve con Natalia Oreiro y Adrián Suar en una participación desopilante.
Pero la que recuerda con más picardía es la que realizó para “Sos mi hombre”. “Ahí estuvo re bueno porque filmé con Luciano Castro, Manguera Valenzuela, Felipe Colombo, Ludovico Di Santo y, bueno, con Celeste Cid también”, relata, entre risas, metiéndose en la conversación su criatura “Love”.
En teatro, Pato fue, recientemente, una de las actrices del elenco de “Barranca abajo”, la primera producción propia del Coliseo Podestá, junto al Teatro Nacional Cervantes, que fue dirigida por Cristina Banegas. En la obra, la actriz se lució con una Martiniana que, detrás de su drama, funcionaba como un respiro para el denso texto de Florencio Sánchez, algo que le salió “sin querer” por su estereotipo humorístico.
“Siempre hice reir, por eso, inevitablemente, mis personajes siempre causaron gracia, aunque no hayan sido comedias precisamente”, aclara Condron, en relación específica a su criatura. La actriz, que primero audicionó para el papel de Don Zoilo, dice que se sintió extraña con lo que sucedió con Martiniana. “Cuando el personaje empieza a sufrir en escena, yo veía que todo el mundo se mataba de risa en los ensayos y yo decía ‘loco, no era esta la idea’. Y la veía a Cristina tentada, y le pregunté si estaba bien lo que estaba haciendo, y ella me decía ‘sí, sí’. Así que seguí como venía”, revela sobre esta experiencia “espectacular” que la llevó a girar por el interior de la provincia, y que la hará subir al escenario del Cervantes en diciembre.
Mientras tanto, Pato seguirá encarnando a su preferida “Dra. Love” y atenderá en los próximos meses en diferentes consultorios. Mañana, de hecho, aconsejará en Ensenada, el 13 y el 29 en 12 y 72, y el 14 de octubre en El Fondo en el marco de una maratón de teatro breve.
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