Por causas no deseadas, como una operación del corazón, Elisa Carrió fue puesta en valor político en los últimos días. No solamente se generó una corriente de reconocimiento a su lucha histórica contra la corrupción, sino que además el oficialismo tuvo que suspender el relanzamiento de la mesa nacional de Cambiemos porque la silla vacía de “Lilita” dificultaba ese objetivo. Como si fuera poco, una presentación judicial de la diputada derivó en la declaración de imprescriptibilidad de los delitos de corrupción. La jefa de la CC-ARI, que debería dejar de fumar si pretende mejorar su estado de salud, se encuentra ahora en reposo y no tiene fecha de regreso a la política activa.
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