Hace dos semanas, en plena madrugada el vehículo que custodiaba al principal testigo protegido de la causa de la ruta del dinero K, Leonardo Fariña, fue baleado en lo que fue interpretado con un hecho de intimidación.
De acuerdo a la información que brindó Nicolás Wiñazki en el canal de noticias TN, el episodio ocurrió cerca del lugar que la Justicia impuso como domicilio del ex valijero de Lázaro Báez. Un coche se acercó a los custodios, frenó, y desde adentro, un hombre sacó un arma y disparó. Si bien el hecho aconteció hace dos semanas, recién se conoció a través del informe periodístico de Wiñazki ayer.
El episodio se sumó a otro hecho gravísimo. El miércoles pasado, otro vehículo sin identificar pasó cerca de uno de los custodios. “Cuidá bien a Fariña”, gritó la persona que manejaba. El único arrepentido que hay en la causa más sensible de corrupción del gobierno kirchnerista ya denunció los dos hechos en la Justicia.
El mes pasado, Fariña denunció que sus abogados, a quienes echó, presentaron un escrito que él no había aprobado que beneficiaba al empresario Lázaro Báez, perjudicaba a los funcionarios judiciales que investigan el caso y que era ajena a sus intereses.
“Es agraviante hacia el fiscal y hacia el juez. Hay una supuesta animosidad. Ponen palabras mías, mediante la representación que yo les di, que no tiene nada que ver con mi pensamiento”, sostuvo en ese momento en un diálogo con TN.
En esa entrevista, Fariña acusó a ex agentes de la ex SIDE de estar involucrados en la situación con sus abogados. Antes había denunciado amenazas. La información surgió el mismo día en el que Cristina Kirchner declaró ante el juez Julián Ercolini por irregularidades en la obra pública en beneficio de Lázaro Báez. Fariña movilizaba dinero, logística y estrategia para la denominada ruta del dinero K. Con el tiempo, el arrepentido declaró en contra de Lázaro Báez y expuso un entramado de corrupción que llegó hasta la ex presidenta.
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