Un chico de 12 años terminó baleado con un proyectil, aparentemente detonado con un arma de aire comprimido, que lo lastimó en el abdomen. Fue llevado rápidamente a un hospital en donde se está recuperando.
Todo sucedió cuando eran aproximadamente las 16.45 de ayer, en el cruce de 181 y 517 de Abasto. Aparentemente ahí había un grupo de niños jugando en la calle, nada fuera de lo común en un barrio de pocas manzanas y tránsito escaso como ese.
De repente estalló un estruendo desde algún punto que por el momento no se pudo establecer cuál fue. Unos segundos más tarde, un chico caía lastimado al suelo, con una sensación muy fuerte de ardor y dolor.
Todo se debía a que le había ingresado a nivel abdominal un proyectil que habrían disparado con un arma de aire comprimido.
Para asistirlo intervino un vecino del lugar, qe se encargó de llevarlo rápidamente a la guardia del hospital de Romero.
A su ingreso al centro médico fue que la Policía supo lo que había pasado y fue a corroborar el estado del menor.
Los agentes supieron que el proyectil tuvo orificio de entrada pero no de salida, y que no le habría provocado lesiones de gravedad, según lo informado. Estaba previsto que luego lo derivaran al hospital de Niños para un seguimiento más adecuado.
Se presume que el proyectil fue una bala perdida, salida de un arma que no fue localizada y en circunstancias que tampoco trascendieron.
En tanto, el adolescente de 16 años que fue baleado en una pierna el miércoles a la tarde en Gonnet continúa internado en el hospital de la localidad.
Su estado es estable y anoche los profesionales evaluaban la posibilidad de darle el alta, luego de que en 21 y 508 le dieran un balazo en una pierna, en el marco de un asalto callejero.
Los policías de la zona todavía trabajan en la tarea de ubicar a los motochorros responsables.
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