Chapas volando como naipes desde las torres en construcción; semáforos que quedaron apuntando a cualquier parte; árboles y postes arrancados, ramas quebradas y calles bloqueadas. La tormenta de lluvia y viento que pasó por la Región durante la mañana y el mediodía de ayer provocó numerosos trastornos y metió miedo con ráfagas que superaron los ochenta kilómetros por hora.
Además de generar apagones en diferentes zonas (ver aparte), la borrasca tuvo en vilo a los vecinos: desde la Comuna se informó que personal de Defensa Civil La Plata y cuadrillas del área de Espacios Verdes “trabajaron casi sin solución de continuidad durante toda la jornada, despejando obstrucciones y riesgos por árboles y postes caídos”.
En la calle 466 entre 17 y 19 de City Bell, una enorme rama cayó sobre un auto, cortando la calle, sin provocar heridos; allí los operarios municipales trabajaron junto con los bomberos.
Los mismo ocurrió en 152 y 458, bloqueando la salida de varios vecinos; un eucalipto bloqueó la calle en 133 y 422. Se desplomaron ramas o ejemplares enteros en 137 y 46, 19 y 37, 18 entre 51 y 53, 7 y 37, y boulevard 84 y 68.
En 4 y diagonal 80, los pesados semáforos de esta última giraron hacia el sudeste, y al quedar alineados con los de 4 generaron una suerte de oxímoron vial: cuando uno daba paso con el verde, el otro viraba al rojo.
Los sensores de la estación meteorológica automática que posee el Observatorio de la UNLP registraron vientos del norte y el oeste, con una ráfaga pico de 82.1 kilómetros por hora a las 13.27, y otras de 55 kilómetros entre las 13 y las 15, período de mayor virulencia del temporal.
La cantidad de lluvia caída rondó los doce milímetros, dejando temporariamente intransitables algunas calles de tierra.
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