El obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego, monseñor Miguel Angel D’Annibale, separó ayer de sus funciones a un sacerdote que es investigado por un supuesto abuso sexual perpetrado contra una adolescente.
La denuncia fue presentada por una mujer ante los Tribunales de la ciudad fueguina de Río Grande, donde testificó que el sacerdote Cristian Vázquez abusó sexualmente de su hija cuando tenía entre 13 y 14 años, y aseguró que ella misma mantuvo una relación sentimental con el religioso.
Fuentes judiciales informaron que la adolescente, que hoy tiene 17 años, declaró mediante Cámara Gesell y confirmó la denuncia contra el sacerdote realizada por su madre.
Tras la denuncia en su poder, el juez subrogante Sergio Dieguez dictó el secreto de sumario y dispuso una orden de restricción para que el sacerdote no se acerque a la adolescente.
En tanto, el obispado de Santa Cruz y Tierra del Fuego separó al sacerdote Vázquez de su ministerio y abrió un expediente canónico, paralelo a la investigación judicial, por supuesto abuso sexual de una adolescente.
EN ENTRE RIOS
En tanto, también ayer se conoció el testimonio de un joven en la causa contra el sacerdote colombiano Juan Diego Escobar Gaviria, acusado por perpetrar abusos sexuales contra niños desde la parroquia que dirigía en la localidad entrerriana de Lucas González, y afirmó que fue víctima del hombre durante cinco años.
El nuevo testigo, de 18 años, dijo que a los 11 años comenzó a ser forzado sexualmente por el sacerdote, quien lo había llevado a él, junto a otros niños que eran monaguillos, de viaje en su automóvil.
Por ahora, el religioso acusado por abuso de menores permanece bajo arresto domiciliario en la Casa de Ejercicios que depende del arzobispado de Paraná, en Oro Verde. El sacerdote ya había sido denunciado por dos monjas ante la justicia, que obtuvo con el sistema de Cámara Gesell el testimonio de un niño de 11 años, monaguillo en la Parroquia San Lucas, que ratificó los ataques del sacerdote.
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