Un hombre de 38 años, cocinero de profesión y empleado del hospital de Melchor Romero, quedó preso ayer luego de que la Policía lo fue a buscar a su lugar de trabajo. ¿El delito? Los aparentes manoseos hacia su hijastra, a lo largo de dos años y cuando aún era una niña, informaron fuentes oficiales.
En 2014 y 2015, una mujer de 30 años notó cambios en la conducta de su hija, que hoy tiene 15. Preocupada, fue a preguntarle qué le pasaba. Y la nena le confesó que su padrastro -es decir, el que era pareja de su madre- “la manoseaba siempre que él se quedaba a su cuidado”, según contaron fuentes policiales del caso.
Los presuntos abusos habrían estado acompañados de amenazas “para que no le dijera nada a nadie”, señalaron los voceros. Después de la confesión de la menor, su mamá recurrió a la Policía para denunciar todo.
La presentación se hizo en el Gabinete de Delitos Sexuales de la DDI, oficina encargada de realizar la pericia correspondiente, que incluyó toma de declaraciones en cámara Gesell y distintos estudios profesionales que “convalidaron la veracidad de su relato”, según trascendió.
El caso se denunció en junio de 2015. Por motivos que no trascendieron, recién en las últimas horas se libró la orden de detención contra el acusado.
Lo fueron a buscar al hospital de Romero y cuando lo vieron llegar lo identificaron y esposaron. “Muchos compañeros de trabajo se quedaron pasmados. No podían creer el tipo de delito que se le adjudica. Y varios lo quisieron linchar”, finalizaron las fuentes.
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