Belén García Sachetto cumplió ayer 25 años en una situación que no imaginó al festejar sus 24, pero sus familiares y los médicos que la asisten saben que vale la pena celebrar el hecho de que esté viva, después de lo que le pasó. Fue a las 8 de la mañana del 17 de abril, cuando ella y un compañero de facultad, Adrián Etcheverry (22), caminaban por 17 y 48 después de haber salido de bailar.
Los abordó un ladrón que les apuntó con un arma para sacarles todo lo de valor que tuvieran encima. No está claro si Adrián se resistió, si el delincuente asumió como un peligro el movimiento de alguna de las víctimas o si tiró por tirar.
Lo concreto es que el joven recibió cuatro tiros en las piernas y Belén un balazo al lado del ojo derecho, por el que estuvo al borde de la muerte y en coma hasta hace tres meses, cuando empezó a reaccionar.
“Está consciente, pero inmóvil”, dijo a este diario su mamá, Miriam Sachetto, quien, igual que su marido y sus otros cuatro hijos, cuidan que Belén nunca esté sola en la habitación del hospital Rossi.
El tremendo asalto casi termina con la vida de la chica y alteró del todo la de su familia. “Dejás de trabajar, de estudiar. Las 24 horas pensás en esto”, reconoció Miriam, consciente de que esa entrega y el respaldo de los médicos hicieron posible que Belén cumpliera ayer 25 años.
Entre todos encontraron distintas maneras de conectarse con ella, ya que, por ahora, no puede hablar y está inmovilizada. Los ayuda una pizarra con letras y el amor incondicional, aunque necesitan que la trasladen a un centro especializado para comenzar la reahabilitación cuanto antes.
“Es muy joven y no puede estar en un hospital de agudos”, explicó Miriam, “sino en un centro como Fleming” o similar. Es que en el primero “no hay camas y ya hicimos el reclamo ante IOMA, pero todavía no pudimos trasladarla”, lamentó. Ante una consulta de este diario, desde la obra social aclararon que “se siguió de cerca el tema desde el primer día e incluso se envío trabajadores sociales para que les expliquen la importancia de la pronta rehabilitación. Se les ofreció tres centros alternativos de primer nivel y esta semana habría una cama disponible en CIAREC”.
Después del balazo, Belén y su compañero fueron trasladados en un auto particular al sanatorio Mater Dei, donde a ella la estabilizaron y derivaron al Rossi. La operaron, estuvo en terapia intensiva por casi 65 días, superó momentos difíciles y en agosto comenzó a recuperar la consciencia.
Sus familiares nunca perdieron la fe. Una muestra de eso está en una estatuilla de Jesús, en el pasillo del quinto piso. “Al pobre le sacamos un dedo, de tanto agarrarle la mano”, recordó en una entrevista el padre de Belén, Guillermo García.
La chica, igual que Etcheverry, es estudiante de la facultad de Ciencias Económicas y antes del asalto colaboraba con una asociación protectora de animales. Desde esos ámbitos, y de muchos otros que se conmovieron con su historia, organizaron cadenas de oración y pidieron dadores de sangre cada vez que hizo falta.
En paralelo, avanzó la causa para identificar a los responsables del ataque (ver aparte).
En las últimas horas, allegados a Belén hicieron pública una carta dirigida a “una leona”.
“Sabemos que tus ganas de vivir y el amor que te rodea son más fuertes, y que juntos vamos a luchar por conseguirlo”, escribieron. “Hoy estás cumpliendo 25 años, con esas inmensas ganas de vivir y esa fortaleza que te caracteriza. Fuerza, Belu. Sos una hermosa persona y todos rezamos por tu recuperación. Feliz cumple hermosa”, cerraron.
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