El clásico madrileño se vivió bajo un clima extraordinario. En el último derby disputado en el Vicente Calderón (porque el local se mudará a La Peineta), Atlético, del Cholo Simeone, y el Real Madrid protagonizaron un partido electrizante, con un ritmo vertiginoso.
Las pelotas profundas de Koke hacia Fernando Torres y un notable cabezazo de Cristiano Ronaldo, perfectamente desactivado por Jan Oblak, hicieron suponer un partido de ida y vuelta con mucha atracción.
Y lo fue, en gran parte. Pero dentro de ese contexto, el poderoso Real Madrid sacó a relucir su capacidad colectiva e individual para mostrar que es uno de los firmes aspirantes de quedarse con el título. Cristiano Ronaldo, la mega estrella, redondeó una actuación brillante, al marcar los tres goles. El primero, a los 23, con un perfecto tiro libre. Luego, a través de un penal que no existió. Y el tercero, definió ante un pase milimétrico de Bale.
SUSCRIBITE a esta promo especial