“Las pacientes deben pensar que las drogas que nos dan más tiempo antes de que la enfermedad progrese, nos permiten que ellas tengan la posibilidad de acceder a nuevas terapias que vendrán en el futuro”, puntualizó la oncóloga Valeria Cáceres, quien precisó que el nuevo fármaco se toma por vía oral.
La mutación de los genes BRCA 1 y BRCA 2 tiene un elevado componente hereditario, “por lo que detectar la presencia del gen mutado permite poner en conocimiento de esa condición a las familiares cercanas de la paciente (hijas, nietas o hermanas), en las que es recomendable realizar el test para saber si presentan la misma mutación, con el correspondiente aumento del riesgo de padecer cáncer de ovario y de mama”, señaló.
“En esas pacientes -destacó por su parte el oncólogo Reinaldo Chacón- es importante conversar sobre el riesgo e instarlas a tomar mayores medidas de control y prevención”.
Un caso así, que alcanzó gran repercusión, sucedió con la reconocida actriz estadounidense Angelina Jolie, quien al conocer que tenía esa mutación, tomó la decisión de realizar cirugías de reducción de riesgo.
SUSCRIBITE a esta promo especial