Las repercusiones del ascenso de Trump a la conducción de la Casa Blanca siguen afectando a todo el mundo, abriendo un escenario incierto, lleno de conjeturas y con escasas certezas.
La Argentina no está al margen del cimbronazo y de los riesgos que se adicionan a los ya existentes. Por lo pronto, es un hecho que la inversión será una de las mayores afectadas. Aunque esto no se refiere solo a la Argentina. En el corto plazo otro dato de la realidad es que el costo del endeudamiento será mayor y que el dólar se fortalecerá.
SE ESPERAN DEFINICIONES
El Brexit, que afecta a la Unión Europea e Inglaterra ha debilitado la libra esterlina y frenado las inversiones vinculadas a estos dos mercados a la espera de las definiciones políticas.
Por ahora, las incógnitas son muchas. Y los tiempos políticos desconocidos.
Las idas y vueltas, que le quitaron poder al ejecutivo inglés para pasarlo al legislativo, además de las diferencias de criterio con el gobierno comunitario, han pospuesto las fechas de definiciones hacia mediados del 2017, con fechas posibles de definiciones que se extienden hasta el 2019. Ahora, se agrega la era Trump.
El presidente electo norteamericano, si se considera sus promesas electorales, estaría pronto a redefinir el modelo de comercio internacional, o al menos el que se refiere al mercado norteamericano.
De acuerdo a las prioridades definidas por Trump, esto involucra de manera inmediata a México y Canadá con el acuerdo de libre comercio, y a China.
Cambiar las reglas comerciales significa reorientar las inversiones. Y esto depende, básicamente de decisiones políticas.
¿Cuáles serán, en que tiempo serán conocidas, consistentes y cuando se verán morigeradas o acentuadas respecto al discurso de campaña?
Por ahora, las incógnitas son muchas. Y los tiempos políticos desconocidos.
INVERSIONES
En el medio, el efecto inmediato es la paralización de las inversiones a la espera de un escenario claro sobre como se reordenará el comercio con el mercado norteamericano.
Esto no parecería ser un beneficio para la administración Trump, ya que la ausencia de inversiones incluye a su propio territorio.
Por otro lado, hoy parece bastante difícil y lejos de la realidad romper con el proceso de globalización.
Las empresas de ese país son las más internacionalizadas.
En el corto plazo, el mayor gasto fiscal ayudaría a mejorar las expectativas económicas, aunque el intríngulis comercial tendría el efecto contrario.
Y una mayor protección arancelaria en el mercado norteamericana tendría un impacto inflacionario.
Las especulaciones económicas, en primer lugar, dependen de las decisiones políticas que surjan en Washington DC y de las negociaciones que se abran con China, la Unión Europea, México y Canadá, y seguramente Japón.
La Argentina está lejos de esa mesa de conversaciones, pero no las consecuencias.
El escenario de mayor costo de endeudamiento no entierra el programa económico
En Buenos Aires, por el momento, el equipo del presidente Macri no parece anoticiado de las novedades.
El escenario de mayor costo de endeudamiento no entierra el programa económico diseñado para llegar a las elecciones de octubre del año próximo.
Pero hace más difícil todo.
TIMIDA APERTURA
La administración argentina avanzó con timidez hacia una suerte de apertura local, con anuncios de acuerdos de libre comercio con México y la Alianza del Pacífico.
¿Qué camino rumbeará con el giro en Washington?
¿Se puede rescatar el Mercosur, tras los cambios políticos en Brasil?
Los interrogantes, pueden ir y venir, así como promesas de ir hacia uno u otro lado.
La víctima de estas incertidumbres seguirá siendo, con seguridad, la inversión, que seguirá retrasando decisiones.
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