Y que la familia vuelva a estar unida...
Dicen en los pasillos del palacio municipal que el concejal radical Guillermo Ronga los camina hace días algo emocionado. Es que de casualidad acudió a la oficina de la secretaría de Obras y Servicios Públicos de la Comuna a hacer una consulta de rutina cuando se encontró con un nuevo funcionario de segunda línea, el arquitecto Leandro Ronga. Y, en medio de la sorpresa descubrieron que el funcionario es sobrino directo del edil, hijo de un hermano de otro matrimonio de su padre, aunque entre ellos nunca se habían visto. Dicen entre risas que después de largas explicaciones de los vaivenes del árbol genealógico y de asimilar la casualidad, ahora tío y sobrino no paran de comentar la anécdota y que ya quedaron para comer un asado.
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