Lo dispuesto por el Papa supone flexibilizar la postura tradicional de la Iglesia y tiene un valor similar a la despenalización, dado que el aborto es materia de Derecho Canónico y la decisión papal va a tener implicancias sobre este ordenamiento. Se trata de una medida política que les resta argumentos a los diputados y senadores que se oponen a la legalización del aborto. En Argentina la mayoría de las personas se definen como católicas, y si tenemos en cuenta que hay en el país alrededor de medio millón de abortos, esta cifra nos está diciendo que en la vida privada no se tienen en cuenta las posiciones del Vaticano y de la jerarquía local. O sea, existe un desacato silencioso a las posiciones oficiales. Las mujeres católicas optan por el aborto como último recurso, igual que las no católicas. Los temas de moral sexual no son dogmáticos, son discutibles. Ante un dilema ético, la persona tiene el deber de decidir tomando como base su propia conciencia.
SUSCRIBITE a esta promo especial