“Hay gente en silla de ruedas, mi marido, que está con bastón. Nos mandaron a todos juntos. Nosotros cobrábamos en el banco Finansur”, relató Elida, una de las vecinas damnificadas por la extensa espera que tuvieron que padecer cientos de adultos mayores para cobrar los haberes de Anses en las sedes del Banco Industrial.
“No hay ningún derecho, nos largaron a todos juntos como si fuéramos ganado. Es vergonzoso lo que hicieron. Vergonzoso. Es gente jubilada, mayor, que tiene derechos. De golpe cerraron el banco y los tiraron todos para acá. Horror”, protestó Elida.
Por su parte, María Díaz, de 68 años, dijo que “en el banco Finansur me hicieron la transferencia al Industrial, y en este último banco no me quieren dar el dinero. Dan vueltas hace varios días y es dinero para una prótesis que necesito implantarme cuánto antes. Estoy desesperada”.
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