Siguieron los cruces ayer entre el Gobierno y el PJ-FpV por la reforma política que impulsa el oficialismo para un cambio electrónico en la forma de votar.
En esa pulseada, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, le reclamó ayer al kirchnerismo que permita “dar el debate en el Senado” sobre la reforma política y que explique “de cara a la sociedad” por qué no quiere cambiar el sistema electoral, mientras senadores del bloque peronista ratificaron la decisión de no tratar este año la propuesta impulsada por el Gobierno.
“El kirchnerismo siempre se jactó de dar el debate, no entendemos por qué no despachan y dan este debate”, sentenció el ministro coordinador luego de que el bloque de senadores kirchneristas trabó en la semana la discusión por la reforma política en el Congreso.
Por su parte, el senador Juan Manuel Abal Medina (PJ-FpV) confirmó que no se tratará la reforma política porque tanto los gobernadores como algunos legisladores “no veían esto como un tema central”, mientras que su compañera de bancada Teresita Luna admitió la necesidad de avanzar en una actualización del sistema de votación pero “no así apresuradamente”.
En este contexto, Peña aseguró que la reforma, que tiene como principal cambio la implementación del voto electrónico, “tiene el apoyo de la amplia mayoría de la dirigencia política” y aseguró que “la única que dijo que no quiere que se cambie el sistema electoral y que se vote con papel fue Cristina (Fernández) y su hijo Máximo (Kirchner)”.
Frente a esta acusación, Abal Medina dijo que “es una simplificación absoluta” y remarcó que “los que más plantearon dudas son los gobernadores que poco tienen que ver con ese espacio político”.
Sin embargo, Peña remarcó que “la reforma política tiene media sanción en Diputados y el apoyo de 16 gobernadores y de muchísimos senadores, pero tenemos la definición de un presidente de una comisión del Senado (por el kirchnerista Marcelo Fuentes) que no quiere dar despacho para no habilitar el debate”.
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