Los nuevos datos del Indec, confirmaron que la caída de la actividad económica retrocedió más de lo esperado durante septiembre con un 3,7% en relación a igual mes del 2015, debido a la caída de la industria, la construcción y el consumo, una tendencia declinante que sólo pudo ser eludida por el sector agrícola.
La dependencia oficial dio cuenta además que el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) de septiembre se ubicó 0,8% por debajo del resultado de agosto pasado y acumuló de esta forma una merma del 2,4% en los nueve primeros meses del año. Durante septiembre, la industria registró un retroceso del 7,3% según el Indec, mientras que la Construcción se retrajo 13%, siempre en comparación con igual mes del año anterior.
En tanto, la facturación en los supermercados aumentó 29% y en los grandes centros de compra 24,5% en términos interanuales, por debajo de la suba registrada en el nivel de inflación en similar período, del orden del 40%.
En septiembre, solo el sector agrícola presentó una mejora en su desempeño, en un marco en el que el Ministerio de Agroindustria pronosticó una producción de granos para la campaña 2016/17 de 130 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 30% respecto a período 2015/2016..
PRINCIPAL DESAFIO
El retroceso en la actividad económica se presenta como el mayor desafío para el gobierno macrista que no sólo no logró convocar inversiones externas, sino que exhibe como muchos sectores, en especial los industriales registran un notorio índice de capacidad instalada ociosa. En este contexto se entiende la decisión de llegar a acuerdo con loas organizaciones sociales, y la propuesta de un bono de fin de año para potenciar el consumo y así lograr un despegue económico.
Sin embargo desde el centro CIFRA de la CTA se advirtió que los distintos indicadores del nivel de consumo de la población no sólo presentan una tendencia negativa a lo largo de todo 2016, sino que además experimentaron una profundización desde el mes de mayo. Esta tendencia es consecuencia, principalmente, de la contracción de los salarios reales, que afectó sensiblemente la capacidad de consumo de la población.
En el mes de octubre de 2016 las ventas minoristas registradas por CAME se redujeron 8,2%, cifra que indica que no se evidencia ninguna desaceleración en la caída de este indicador.
Paralelamente, el empleo asalariado registrado tuvo una caída interanual de 0,4% en agosto, que representó una disminución de más de 36.000 puestos de trabajo asalariados, según este informe que argumenta que en el sector informal la situación es aún peor, pese a que según los datos del Indec, el desempleo se redujo al 8,5 por ciento en el tercer trimestre del año.
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