El plantel de Boca Juniors entrenaba esta mañana a puertas cerradas en el predio Pedro Pompilio, tras la eliminación de la Copa Argentina que enterró la última chance que tenía de clasificar a la Copa Libertadores 2017.
El equipo viajó anoche desde Córdoba y pernoctó en el hotel Madero, de donde esta mañana salieron los futbolistas con gesto adusto, visiblemente golpeados por la frustración que significó la derrota ante Rosario Central 2-1.
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