Según el Boletín Epidemiológico de la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual del Ministerio de Educación, 120 mil personas viven con VIH en Argentina y el 30 por ciento no lo sabe, mientras que cada año se realizan 6.500 nuevos diagnósticos y el 27,5 por ciento de ellos son tardíos.
Asimismo, el diagnóstico tardío afecta en mayor medida a los varones, a los que se les detecta tarde la enfermedad en un 31,7 por ciento de los casos, mientras que en las mujeres se llega tarde en el 22,6 por ciento.
No obstante, desde la cartera sanitaria señalaron que la epidemia de VIH en la Argentina continúa estable, con una tasa de mortalidad de 3,4 por cada 100.000 habitantes.
"Del total de las personas que cuentan con su diagnóstico, el 81 por ciento está en tratamiento y la mayoría de ellas (70 por ciento) se atiende en el sistema público de salud. Por otro lado, la relación hombre/mujer es de 2 a 1: por cada dos varones con VIH hay una mujer con el virus", especifica el Boletín.
Respecto al contagio, se identificó como principal vía de transmisión del VIH las relaciones sexuales sin uso del preservativo (90 por ciento). En cuanto a la transmisión vertical, de cada 100 bebés que nacen de madres con VIH, más de 5 (5,2) adquieren la infección.
"Esto sucede porque no tenemos una adecuada cobertura de las mujeres embarazadas; la OMS dice que se deben realizar al menos cinco visitas y nosotros todavía tenemos mujeres que llegan al parto sin haber ido nunca al médico porque Argentina, si bien no es un país pobre, tiene una distribución muy desigual de la riqueza", opinó Pedro Cahn, responsable de infectología del Hospital Fernández y Presidente de la Fundación Huésped.
Isabel Cassetti, Directora Médica de la Fundación Helios e integrante del Consejo Asesor del Programa Nacional de Sida del Ministerio de Salud de Nación sostuvo a Télam que "tenemos dos poblaciones que nos preocupan hoy: los adolescentes y los mayores de 50 años, donde hay un incremento de los nuevos casos".
“Las causas de este fenómeno son múltiples, por un lado las personas mayores ven al sida como una enfermedad de los jóvenes, tienen menos cultura del uso del preservativo, tienen relaciones sexuales cada vez hasta edad más avanzada (en parte gracias a las medicaciones), etc”, describió Cassetti.
En ese sentido, Cahn expresó: "A la vez, todavía queda mucho por hacer en cuanto a reducir el estigma y la discriminación porque por más que ofrezcamos testeos rápidos en cada esquina, si como sociedad seguimos discriminando a quienes tienen el virus, muchos van a tener temor de hacerse el test".
En el país existen 600 centros de testeo con asesoramiento y 26 consultorios amigables. El test de VIH es voluntario, gratuito y confidencial y consiste en un análisis de sangre para el que no es necesario que la persona esté en ayuno total, sólo no debe comer alimentos con grasas dos horas antes de la extracción.
Para saber dónde realizarse el test de VIH, los interesados pueden comunicarse con la línea gratuita 0800-333-3444 o visitar el sitio www.salud.gob.ar/sida.
SUSCRIBITE a esta promo especial