Escalofriantes. Así pueden ser definidas algunas de las historias que se dieron en medio de la enorme tragedia en la que murieron la mayoría de los integrantes del equipo del Chapecoense, además de otra gran cantidad de personas. Desde el calvario que vivió el último de los sobrevivientes antes de ser rescatado, hasta los conmovedores mensajes entre futbolistas y familiares donde, por ejemplo, uno de ellos se enteró que iba a ser padre.
Cuando quedaban pocas esperanzas y se habían ejecutado todas las acciones para encontrar sobrevivientes en un contexto dramático entre los escombros de un avión que transportó la ilusión de un equipo de fútbol, unos gemidos en el fuselaje dieron cuenta de vida entre tanta muerte.
El defensor de Chapecoense de Brasil Helio Hermito Neto fue el sexto sobreviviente del accidente aéreo en Medellín, hallado por la Policía de Antioquia en la búsqueda desesperada del avión que se desplomó en el cerro Gordo en las afueras de la ciudad colombiana en la previa de la primera final de la Copa Sudamericana entre Atlético Nacional y Chapecoense.
Neto, de 31 años, fue auxiliado con lesiones severas en el cráneo, tórax y la zona abdominal, pero aún así esbozó un pedido de socorro que acaparó la atención de los rescatistas en la madrugada colombiana. De inmediato, el defensor brasileño fue derivado al hospital San Juan de Dios con la dificultad del traslado desde el cerro.
Según el comunicado oficial de la Aeronáutica Colombiana, los sobrevivientes del accidente de la aeronave de la empresa Lamia CP2933 son los jugadores Alan Luciano Ruschel, Jackson Ragnar Follmann y Neto. También, la auxiliar de vuelo Ximena Suárez y su compañero Erwin Tumiri, técnico de la aeronave; y el periodista Rafael Valmorbida.
Durante las tareas de rescate, el arquero Danilo fue encontrado con signos vitales, pero murió instantes después de su llegada al centro de salud.
El último parte médico sobre Neto, al cierre de esta edición, informó que “su estado es delicado; el defensor pelea por su vida”.
TRAS UNA NOTICIA FELIZ, EL PEOR FINAL
Por su parte, el jugador de Chapecoense Tiago Da Rocha Vieira, “Tiaguinho”, de 22 años, se enteró que sería papá por primera vez antes del vuelo en el que perdió la vida.
Sus compañeros grabaron el momento en el cual, a través de una carta, su esposa le daba la buena noticia, consignó el Portal Noticias Caracol de Bogotá.
El video, que se viralizó en las redes sociales muestra al volante del equipo brasileño recibiendo la noticia en una concentración, cuando lo muestra abriendo la carta con mucha tranquilidad hasta que interrumpió con un salto y un grito de furor.
De inmediato sus compañeros lo abrazaron para celebrar con gran alegría la llegada de un nuevo integrante a la familia, dejando impreso un momento único, conmovedor, que quedará sellado en la historia.
El volante, una de las jóvenes promesas del club, fue el autor del último gol de Chapecoense antes del accidente; le marcó el segundo tanto del 2-0 al San Pablo el último 20 de noviembre.
Por otro lado, una de las familias que sufrió en carne propia otra pérdida fue la del preparador físico, que tiene una rica tradición futbolera. Anderson Paixao fue una de las víctimas fatales. Había seguido los pasos de su padre, quien fue campeón mundial con la selección brasileña siendo colaborador de Mario Zagallo en Estados Unidos 1994 y de Felipe Scolari en Corea-Japón 2002. Pero existe una historia oculta tras la conquista en suelo asiático con la Verdeamarelha: en su regreso, Paulo Paixao había perdido a su otro hijo, por un paro cardíaco. “Anderson estaba hace cinco años en Chapecoense, era un momento mágico del club y específicamente de él. Estoy sin palabras, me cuesta creerlo”, expresó ante semejante tragedia.
EL HIJO DEL DT NO VIAJO: OLVIDO SU PASAPORTE
En tanto, en medio de la tragedia, también la fortuna jugó un papel claves. Es que Matheus Saroli, hijo del director técnico del Club Chapecoense, iba a viajar junto con su padre y el resto del plantel pero no se embarcó en San Pablo al haberse olvidado su pasaporte.
A través de las redes sociales se conoció la historia del hijo del entrenador que a raíz de este percance se salvó de milagro. Su padre, Caio Junior, entrenador del equipo, es uno de los fallecidos.
“Estaba en San Pablo, pero no embarqué porque me había olvidado el pasaporte”, explicó en las redes sociales Matheus Saroli. Por ende, no figuraba en la lista de quienes debían embarcar.
En el mismo mensaje de Facebook el joven afirmó: “Amigos, yo, mi madre y mi hermano estamos bien”.
“Precisamos fuerza y que nos den un poco de privacidad, especialmente mi madre”, solicitó Saroli, y remarcó en el cierre de su mensaje: “Somos fuertes y vamos a salir de esto. Gracias a todos”.
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