A lo largo del estudio le realizamos a las personas consultadas un test para evaluar su malestar psicológico con respecto a la inseguridad. Y lo que se observó es que si bien el malestar tiende a agravarse en los casos en que se sufrió un hecho de delincuencia o violencia (el 22,9% de las personas que presentan síntomas de ansiedad y depresión fueron víctimas de delito), el malestar no es mucho menor entre quienes no fueron víctimas de un delito pero viven con la sensación de que lo podrían ser. Un 19,5 % de ellos presenta también sintomatología ansiosa y depresiva, desesperanza, desgano y tristeza.
SUSCRIBITE a esta promo especial