Por WALTER EPISCOPO
SENSACIONES
Caluroso atardecer en un Bosque politizado. A 20 días de las elecciones los alrededores del Estadio con pasacalles, panfletos, charlas de los candidatos con los socios. Y el hincha que fue con la ilusión de ver a su equipo sumar de a tres, luego de una inofensiva tarea con el Rojo.
Tras la emotiva presencia de Estela de Carlotto que se llevó una camiseta Tripera con el número “40”, el gran recibimiento para el conjunto de Alfaro, aplausos para los hijos pródigos del Lobo, Guillermo y Gustavo Barros Schelotto que luego ni descruzarian los brazos cuando su equipo conquistaba los tres goles en la primera etapa. Ambos ni se inmutaron y se quedaron sentados.
Un Bosque colmado en sus cuatro costados que no imaginaria que este Boca sin identidad ni buen juego, podía florearse y golear en 15 minutos (los últimos de la primera etapa).
Fabián Rinaudo junto a Nacho Fernández que vino a ver a sus ex compañeros, sufría por lo que pasaba en el campo de juego, 3-0 abajo y con uno menos.
Y la gente que nunca dejo de cantar a pesar del duro resultado adverso. “En las buenas y en las malas siempre voy a estar con vos...” cantaba el Triperio.
Algunos pensando en las elecciones, otros en los Cuartos de Final de la Copa Argentina con San Lorenzo. Pero el segundo tiempo estuvo demás. Nada cambiaría el resultado.
“Y dale dale dale Lobo”, seguía la gente alentando como si el equipo ganara, a pesar de otra actuación que decepcionó. Salvo Chirola, Oreja y el Bochi, el resto no estuvo a la altura del partido.
Ahora las energías apuntarán al Ciclón, lo más importante que le queda al Lobo para “salvar la ropa” este año.
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