Janet Reno, la primera mujer en convertirse en fiscal general de EE UU, murió ayer a los 78 años en su casa de Miami, por complicaciones del mal de Parkinson que padecía. Reno sirvió durante ocho tumultuosos años bajo el mandato del presidente Bill Clinton. Se desempeñó como fiscal general entre 1993 y 2001. Reno autorizó la letal redada a un complejo de un culto davidiano en Waco, Texas, en 1993, que dejó 80 muertos, y la captura del balserito cubano Elián González de manos de familiares en Miami para devolverlo a su padre en Cuba.
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