Centenares de personas marcharon ayer en las ciudades entrerrianas de Paraná y Concepción del Uruguay en reclamo de “un punto final” a los femicidios y que se declare la emergencia por violencia de género en la provincia tras la muerte de cinco mujeres, dos de ellas menores de edad, en ambas ciudades.
Al grito de “ni una menos, vivas nos queremos”, las columnas marcharon frente a los tribunales de Paraná para exigir justicia por Romina Ibarra y Lidia Milessi, las dos mujeres asesinadas el sábado en Paraná por el efectivo de la Prefectura Naval Orlando Ojeda, que fue pareja de ambas.
Otro reclamo se realizó en la plaza Ramírez de Concepción del Uruguay, a 300 kilómetros al este de la capital entrerriana, para pedir justicia por Johana Carranza y sus dos hijas de 5 y 7 años, asesinadas ayer por el ex esposo de la mujer, Juan Pablo Ledesma.
Durante la marcha realizada en Paraná, familiares de Romina Ibarra entonaron cánticos en los que responsabilizaron del crimen “al Estado femicida y patriarcal”.
En ese sentido, cuestionaron al Estado y a la Justicia por permitir que Ojeda siguiera portando el arma reglamentaria a pesar de las denuncias por violencia de género formuladas en su contra.
Los manifestantes reclamaron también que “se declare la emergencia por violencia de género” y cuestionaron que “en muchos casos hay denuncias, las víctimas recorren las oficinas públicas pidiendo contención y ayuda, pero no obtienen respuestas”.
Representantes de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), de donde era egresada Lidia Milessi, una de las mujeres asesinadas por el prefecto Ojeda, leyeron un documento en el que expresaron que “la violencia se encuentra arraigada en las matrices culturales de la sociedad” y expresaron su dolor por las mujeres “víctimas de la misoginia”.
También se recordó el caso de Concordia, donde Miguel Rodríguez intentó a matar a su ex pareja, Evangelina Moledo.
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