Combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (ISIS) secuestraron a 300 ex miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes cerca de Mosul y forzaron a 1.500 familias a emprender la retirada con ellos desde la ciudad de Hammam al Alil hacia el aeropuerto de Mosul, según informó ayer la portavoz de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani.
“Al parecer, las personas obligadas a desplazarse o secuestradas serían usadas como escudos humanos o -dependiendo de sus supuestas afiliaciones- asesinadas”, declaró. Cabe señalar que las fuerzas del gobierno iraquí han lanzado una ofensiva para retomar el control de Mosul, el último bastión del ISIS en el país.
SUSCRIBITE a esta promo especial