El fiscal general ante Casación Javier De Luca desestimó ayer, por segunda vez, abrir la denuncia que impulsó Alberto Nisman antes de morir, acusando a la ex presidenta Cristina Fernández de encubrimiento a Irán en la causa AMIA, por entender que “las llamadas pruebas nuevas no son pruebas, ni nuevas, y aunque por su intermedio se intentase probar algo, no sería otra cosa que más de lo mismo: un hecho no delictivo”.
Pero la Cámara Federal de Casación Federal habilitó la continuidad de la investigación que instruye el juez Claudio Bonadio contra el ex canciller Héctor Timerman y la ex presidenta por “traición a la Patria” en el caso del atentado a la AMIA, informaron ayer fuentes judiciales.
La Sala IV de Casación, integrada por los jueces Juan Carlos Gemignani, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, declaró inadmisible un planteo de la defensa del Timerman, imputado por el delito de “traición a la Patria” por su intervención en la firma del Memorándum con Irán.
REVES PARA EL EX CANCILLER
Así, avaló el fallo de la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal que confirmó el rechazo del planteo de excepción por falta de acción interpuesto por dicha parte.
La decisión de Casación permite la prosecución de la investigación en el marco de la causa seguida contra el ex canciller. La defensa de Timerman pretendía que todo se unificara en la Sala II, donde tiene trámite la denuncia que impulsó el fiscal Nisman antes de morir por encubrimiento a Irán en el atentado.
En esa denuncia fueron acusados la ex presidente, Timerman, el diputado Andrés “Cuervo” Larroque, el espía Alan Bogado, el líder de “Quebracho” Fernando Esteche, el dirigente iraní Jorge “Yussuf” Khalil y el ex juez Héctor Yrimia.
Pero en un dictamen presentado ayer, luego de que la presidenta de la Sala I de Casación, Ana María Figueroa, le girase el expediente para que opinara, De Luca –adherente al movimiento prokirchnerista “Justicia Legítima”- consideró que el Ministerio Público Fiscal desiste de impulsar la acción penal por entender que “los hechos originalmente denunciados” por Nisman “no constituyen delito alguno”.
Pero esta vez la causa tiene chances de sobrevida: la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) pretende ser querellante para impulsar, desde una afectación privada, la reapertura del caso. Queda por resolver quién analizará esta decisión: la Sala I de Casación está compuesta por Figueroa y los subrogantes en este tribunal Borinsky y Hornos, pero la defensa de Timerman los cuestionó y pidió que se inhiban.
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