Los choferes de la Línea Este trabajaron ayer “a reglamento” para expresar su malestar por el despido de dos trabajadores y para exigir el cumplimiento de los puntos del acuerdo firmado que puso punto final al conflicto que semanas atrás paralizó el servicio de la empresa. Se advirtió que la modalidad de trabajo afectaría la frecuencia de las unidades en la calle.
Uno de los transportistas plegados a la medida dijo que trabajar a reglamento “consiste en trabajar como se tendría que trabajar. Bajo la ley. No romper la ley de tránsito, circular a 30 o 40 kilómetros por hora, respetar las bocacalles. Son cosas que se tendrían que hacer todos los días pero que por el horario que nos da el patrón no se pueden cumplir”.
En ese marco, se anticipó que habría retrasos porque “el tiempo que usamos en el recorrido va a ser más largo”.
Aunque parezca un contrasentido la protesta se expresó respetando las normas viales, o sea conduciendo las unidades a las velocidades permitidas. Tampoco se llevaron mas de 15 pasajeros parados, algo que en los horarios pico nunca se aplica.
El trabajador recordó que “empezamos a trabajar a reglamento básicamente porque se incumplió el acuerdo de que ninguno de los compañeros que trabajó hasta el 17 de octubre iba a ser despedido”.
En tal sentido, sostuvo que “el mismo día en que empezamos a trabajar, a dos chicos que estaban contratados los dejaron afuera supuestamente porque habían cumplido el contrato y los rescindieron”. El problema, argumentó, es que “ellos trabajaron más de tres meses. Y la ley dice que cuando trabajás tres meses y un día, quedás efectivo”.
Por último, el chofer, reclamó que “todavía no cumplen con los descansos, los choferes siguen haciendo 16 horas, los feriados se pagan en negro, los baños no están en condiciones, las cabeceras no están habilitadas”.
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